10 datos curiosos sobre Kew Gardens

Fecha de publicación: 17 de julio de 2024

Si hay algo que los británicos hacen bien son sus jardines, y Kew es la joya de la corona. El Real Jardín Botánico de Kew en Richmond, Londres, es uno de los más extensos e importantes del mundo, y alberga enormes colecciones de plantas vivas y especímenes secos en su archivo. Es un motivo de orgullo para los británicos.

Fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y es una de las atracciones más populares de Londres. No importa si tu viaje es en invierno, Kew siempre merece la pena.

¿Quieres conocer un poco más sobre los jardines, incluyendo algunos datos curiosos? ¡Sigue leyendo este artículo para conocerlo un poco más antes de visitarlo!

Un poco de historia

1840 es la fecha “oficial” de su inauguración, cuando fueron integrados como “jardines botánicos nacionales”, pero su origen se remonta al año 1772, cuando los terrenos reales de Richmond se unieron a los de Kew y el rey Jorge III mandó construir algunos edificios en los terrenos —como la esbelta pagoda de 10 pisos que aún se conserva— y a enriquecer la colección de plantas.

1. La planta en maceta más antigua del mundo reside en Kew

Alojada en la famosa Palm House, la planta en maceta más antigua del mundo, una enorme cícada del Jurásico (Encephalartos altensteinii), llegó a Kew en 1775. Francis Masson, botánico y jardinero escocés, recogió el espécimen durante uno de los viajes del capitán Cook desde el Cabo Oriental de Sudáfrica.

2. Alberga el palacio real más pequeño del país

Otro dato curioso: tras un proyecto de restauración que duró una década, el Palacio de Kew se reabrió en 2006. Es la más pequeña de las residencias reales británicas y fue una de las escapadas preferidas de Jorge III (1760-1820).

Del mismo tamaño que una casa solariega, el palacio fue donado al pueblo por la Reina Victoria en 1837. Los ladrillos están colocados siguiendo una técnica holandesa de construcción, lo que le da el aspecto de edificio de los Países Bajos. Pasaría desapercibido en un canal de Amsterdam.

3. ¡Tiene su propio cuerpo de policía!

Desde hace más de 150 años, los Jardines de Kew cuentan con su propio cuerpo de policía independiente encargado de la seguridad de las instalaciones. La policía de Kew fue creada a mediados de la década de 1840. La formaban jardineros a tiempo parcial y veteranos de la guerra de Crimea.

Al principio, la Policía de Kew tenía los mismos poderes que la Policía Metropolitana. Esto significaba que se les permitía ejercer su fuerza en la mayoría de los parques de Londres, incluidos Battersea Park y Parliament Square. En 2022, la Policía de Kew contaba con 20 agentes y un vehículo.

4. Las sufragistas quemaron la Casa de Té

El 20 de febrero de 1913, las sufragistas Lilian Lenton y Olive Wharry quemaron la Casa de Té de Kew Gardens en uno de los numerosos incendios provocados en la capital. Tras ser capturadas, fueron condenadas a 18 meses en la prisión de Holloway.

Durante su encarcelamiento, ambas iniciaron una huelga de hambre. Acabaron siendo liberadas al cabo de un mes.

5. La estación de metro tiene su propio pub

¿Sabías que la estación de Kew Gardens es la única parada de la red de metro de Londres que tiene un pub adjunto? Anteriormente llamado The Railway, el pub The Tap on the Line fue reabierto en 2013. Todavía hay una puerta cerca del bar que lleva directamente al andén uno, pero ya no está abierta al público. Los propios edificios de la estación son magníficos ejemplos de arquitectura victoriana de ferrocarril.

6. Encuentra aquí parte del viejo Puente de Londres

A finales de la década de los 60, el Puente de Londres necesitaba ser sustituido por uno más moderno, así que a un funcionario del ayuntamiento se le ocurrió la genial idea de ponerlo a la venta. En 1968, el empresario estadounidense Robert P McCaulloch compró el puente (del siglo XIX) y lo trasladó al lago Havasu, en Arizona, donde sigue hoy en día.

Pero unos 200 bloques de granito no llegaron a cruzar el Atlántico. Kew Gardens se llevó cuatro de esos bloques y los colocó en las orillas del gran lago, cerca de Sackler Crossing.

7. Monedas conmemorativas

Kew Gardens celebró su 250 aniversario en 2009 y, para conmemorar este acontecimiento, la Real Casa de la Moneda lanzó una moneda conmemorativa de 50 peniques. Sólo se acuñaron 210,000 monedas de Kew. Como consecuencia, su valor se disparó y llegaron a venderse por más de 100 veces su valor.

8. Climatización

Descubre las 10 zonas climáticas diferentes en el Conservatorio Princesa de Gales. Desde los trópicos secos y los trópicos húmedos hasta ocho microclimas más pequeños, el conservatorio garantiza que se satisfagan las necesidades de cada conjunto de plantas.

9. Una gran hazaña y un extraño robo

En 1987 se descubrió en Mashyuza (Ruanda) el nenúfar más pequeño del mundo (Nymphaea thermarum) cuyas hojas solo alcanzan alrededor de un centímetro de diámetro. Los conservacionistas de Kew salvaron la planta de la extinción cultivándola partir de semillas. En 2014, uno de estos raros nenúfares fue robado del Conservatorio de la Princesa de Gales.

10. Una historia explosiva

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Gran Pagoda se convirtió en el laboratorio perfecto: se perforaron hoyos en el suelo de los diez pisos para hacer pruebas de aerodinámica con bombas en miniatura.

Alrededor de 30 explosivos de gran potencia cayeron sobre los jardines durante el Blitz. El Herbario, las Casas Templadas, la Casa de las Palmeras y la Casa de los Nenúfares sufrieron daños.

Pero tal vez el evento más desastroso para Kew Gardens fue la gran tormenta de 1987 que azotó al Reino Unido, el norte de Francia y a las islas del Canal de la Mancha con vientos huracanados y fuertes lluvias. El jardín perdió cientos de árboles, algunos muy ancianos.

La entrada a Kew Gardens está incluida en el pase turístico The London Pass, con muchas otras de las mejores atracciones, edificios históricos, museos y experiencias de Londres. ¡No te vayas de Londres sin conocer este magnífico jardín botánico!

Anna Rivero
Experto/a en Londres

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4 días en Londres

Londres está plagada de cosas que ver, hacer y probar... por lo que es normal que una primera visita a esta gran metrópoli pueda resultar un tanto abrumadora. Lo entendemos, te bailan en la cabeza imágenes de Beefeaters, cabinas telefónicas rojas, palacios, catedrales, museos, tiendas y pubs. Pero no te preocupes, cuatro días es tiempo suficiente para hacerse una idea de lo que es Londres y zambullirse en su historia y su cultura. Para ayudarte con la planificación, te hemos preparado un itinerario de 4 días en Londres. Sin duda, faltarán algunas cosas... ¡es mucho lo que Londres tiene que ofrecer! Pero te aseguramos que los imprescindibles de la ciudad no te los perderás. Nuestra selección incluye: Abadía de Westminster Big Ben Palacio de Buckingham Museo Británico Torre de Londres Brick Lane St Paul’s Cathedral Shakespeare’s Globe The Shard The London Eye Día 1: Centro histórico de Londres No hay mejor manera de empezar un viaje de cuatro días a Londres que saliendo de la estación de Westminster para encontrarse de frente con el Big Ben, que se alza imponente entre Parliament Square y el río Támesis. Verás también la sede del Parlamento Británico (Houses of Parliament). Justo enfrente, se alza uno de los monumentos históricos más importantes para la Corona Británica: la Abadía de Westminster, una obra maestra de la arquitectura gótica que rezuma historia por los cuatro costados. Explora sus vastos y silenciosos pasillos y contempla sus espectaculares techos abovedados, sus vidrieras caleidoscópicas y las tumbas de luminarias de la literatura como Shakespeare, Aphra Behn y Dickens. Trata de organizarte para llegar al Palacio de Buckingham a tiempo para asistir al cambio de guardia a las 11 de la mañana y, cuando la multitud se disperse, regresa por The Mall hasta Trafalgar Square. Contempla la Columna de Nelson y sus temibles leones de piedra, y haz una visita a la National Gallery (¡la entrada es gratuita!) para contemplar lo mejor del arte europeo de todos los tiempos, desde da Vinci hasta Turner. Después de un almuerzo tardío en el animado Soho (créenos, no te faltará donde elegir), visita el cercano Museo Británico (la entrada al British Museum también es gratis, pero suele estar muy concurrido, así que si tienes claro que quieres ir, tal vez sea mejor que reserves tu plaza con antelación). Entre sus más de ocho millones de objetos antiguos destacan la Piedra Rosetta, los polémicos Mármoles de Partenón y una estatua de la Isla de Pascua. Y si no has tenido suficiente dosis de cultura por un día, nuestra recomendación es que te hagas con entradas para alguno de los espectáculos del legendario distrito teatral de Londres, el West End. Algunos de los grandes clásicos de la cartelera son: La ratonera, de Agatha Christie (¡más de 70 años en cartel!), Los Miserables y El fantasma de la ópera. Día 2: Rumbo al este El espacio de almacenamiento necesario para la galería de fotos de tu móvil se va a multiplicar exponencialmente a medida que avances en dirección este, río arriba, hacia la City de Londres. La primera parada que te proponemos hoy es la Catedral de San Pablo (Saint Paul's Cathedral). Esta icónica cúpula del skyline de Londres nació de las cenizas del Gran Incendio de Londres, ha sobrevivido a dos guerras mundiales y ha presidido innumerables bodas reales, funerales de Estado y otros acontecimientos nacionales. Sentirás el peso de toda esa historia al entrar en la catedral y contemplar el gran órgano del siglo XVII, el enorme altar dorado y la cavernosa cripta. Un poco más al este, se alza la Torre de Londres, que ha servido de fortaleza, de palacio, de prisión y de zoológico durante sus cerca de 1000 años de existencia. Allí fueron decapitadas dos esposas de Enrique VIII (Ana Bolena y Catalina Howard) y desaparecieron sin dejar rastro los hijos de Eduardo IV, conocidos como los Príncipes de la Torre, en 1483. Durante tu visita, podrás explorar los terrenos y la torre del homenaje del castillo, saludar a los elegantes Beefeaters y echar un vistazo a las Joyas de la Corona. Y para terminar el día, algo completamente diferente: Brick Lane, una de las calles más coloridas de Londres. Y lo decimos en sentido literal: el arte urbano adorna prácticamente cada muro de esta animada calle londinense. Recórrela con calma para disfrutar de sus murales y sus grafitis mientas visitas alguna de sus boutiques de moda alternativa y te paseas por sus mercadillos repletos de moda vintage, discos de vinilo y mucho más. Otra faceta muy interesante de esta zona es su amplísima oferta culinaria. Y seguro que ya se va acercando la hora de la cena, recuerda que en Londres se cena más bien pronto. Así que no pierdas la oportunidad de reponer fuerzas con algunos de los mejores bagels y currys de Inglaterra. Día 3: Un poco de sabor local Londres es, en realidad, una serie de pequeños pueblos que han ido fundiéndose a lo largo de los siglos para convertirse en la megametrópolis que hoy conocemos. Por eso sus numerosos distritos, como Notting Hill, Greenwich y Covent Garden, por ejemplo, tienen un sabor local tan diferente y único. Nuestra recomendación es que dediques tu tercer día en Londres a conocer alguno de ellos. Por la gran variedad de atracciones turísticas que ofrecen, nuestro voto va para Notting Hill y Greenwich, dos barrios muy diferentes, pero igualmente atractivos, situados en lados opuestos de la ciudad. Elige Notting Hill si lo tuyo es la cultura de las cafeterías hipsters y las compras de lujo. La proximidad al Palacio de Kensington, en el cercano Hyde Park, también es un punto a favor para Notting Hill. Pero lo que más atrae a las masas hasta este barrio es Portobello Road, el principal (y más fotogénico) mercadillo de Londres. Únete a las multitudes en su avance entre casas de colores pastel y bulliciosos puestos de todo tipo. No es al sitio para comprar recuerdos y regalos, busques lo que busques, ya que encontrarás desde baratijas de plástico hasta antigüedades de plata muy caras. Cuando termines de explorar los puestos, dirígete hacia el norte hasta Little Venice, en el cercano Regent's Canal, un buen lugar para relajarse con un buen té y un bollo mientras contemplas las barcazas pasar (y revisas tu botín de baratijas, recuerdos y ropa de segunda mano). Greenwich tiene un cierto aire a pueblecito ribereño, con sus tiendas independientes y sus agradables cafeterías, así como su excelente mercado cubierto de artesanía local y tentadora comida callejera. Pero Greenwich no es un "pueblo" cualquiera, es de esos que tienen mucho que ofrecer, como las magníficas vistas de Greenwich Park, o a la riqueza histórica de atracciones turísticas como el Cutty Sark, el Observatorio Real y el Museo Marítimo Nacional. Puedes llegar a este peculiar barrio de muchas maneras: en barco, en teleférico, en tren o, si te apetece algo diferente, puedes tomar un tren ligero (Docklands Light Railway) en dirección a Isle of Dogs y bajarte en Island Gardens. Desde allí, puedes caminar hasta Greenwich atravesando el túnel peatonal, una impresionante obra de ingeniería de principios del siglo XX que cruza el río Támesis a 15 metros bajo la superficie. Emergerás a la luz del día justo delante del majestuoso Cutty Sark. Día 4: South Bank El South Bank de Londres (ribera sur del Támesis) alberga un sinfín de lugares maravillosos que no puedes irte sin visitar. Comienza el día desayunando en el bullicioso Borough Market, una cornucopia sensorial de puestos de delicatessen, productos frescos, platos típicos y café recién hecho. Tras el desayuno, dirígete al mirador The Shard, justo al otro lado de la calle, para disfrutar de algunas de las mejores vistas de Londres. A continuación, comienza tu épico paseo a orillas del Támesis hasta el London Eye. Un recorrido realmente épico si nos paramos a pensar en la cantidad de cosas que ver y que hacer que hay en este tramo de poco más de tres kilómetros de longitud. Pasarás por la altísima Catedral de Southwark, el edificio gótico más antiguo de Londres. A continuación, divisarás una réplica minuciosamente elaborada del galeón Golden Hinde de Sir Francis Drake, más adelante, el espantoso Museo de la Prisión de Clink, seguido del encantador Shakespeare’s Globe Theatre y finalmente la galería de arte Tate Modern. Tanto si te gusta la arquitectura como si eres fan de la literatura, te encantará el Shakespeare's Globe, una file réplica del teatro londinense del siglo XVII. La antigua central eléctrica que alberga la Tate Modern tampoco te dejará indiferente, tanto por dentro como por fuera. Su fachada de ladrillo rojo y su larguísima chimenea son el fondo perfecto para un selfie irresistible. Admira las obras maestras de arte moderno y contemporáneo de la galería, ¡y no te pierdas las vistas de la Catedral de San Pablo desde el mirador del décimo piso! Sigue hasta el London Eye, pasando por el National Theatre y por el animado centro cultural Southbank Centre, un complejo artístico de estilo brutalista que alberga nada menos que tres importantes salas de espectáculos: el emblemático Royal Festival Hall, el Queen Elizabeth Hall y la Hayward Gallery. Haz una parada para tomar algo en la terraza del río o asiste a algún espectáculo, y continúa hasta tu objetivo. El London Eye, la noria de observación en voladizo más grande de Europa se eleva sobre la ribera sur del Támesis, y su escalofriante recorrido de 30 minutos permite contemplar a vista de pájaro algunos de los monumentos más emblemáticos de Londres. Nuestra recomendación: organízate para subir a la noria durante la puesta de sol. Ahorra en Londres con The London Pass® Ahorra en las entradas para las mejores atracciones de Londres con The London Pass®. ¡La mejor manera de ahorrar mientras haces turismo en Londres! 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Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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Diez datos curiosos sobre el Observatorio de Greenwich

En la orilla sureste del Támesis se encuentra Greenwich, una localidad londinense con una gran importancia en la historia del Reino Unido. Aquí nacieron varios Tudor, entre ellos el rey Enrique VIII y la reina Isabel I, en un palacio que fue demolido en 1694. En su lugar se construyó un hospital para militares de la armada naval, que a su vez se reformó para albergar el Royal Naval College. Desde el año 2000 es utilizado como sede del conservatorio de música y danza Trinity Laban. Pero Greenwich se conoce sobre todo por ser el lugar donde está emplazado el famoso meridiano cero que sirve para estandarizar las distancias terrestres, y por ende, el tiempo. Sigue leyendo para conocer estos diez datos sobre el Real Observatorio de Greenwich que te llenarán de asombro, entre ellos: Por qué se creó Qué se puede ver hoy en día Cuándo y por qué cae su bola 1. Le debe mucho a uno de los arquitectos más famosos del país Pero no porque él diseñara el edificio. Sir Christopher Wren, conocido sobre todo por diseñar la catedral de San Pablo y otros monumentos londinenses tras el Gran Incendio de 1666, era un hombre polifacético. Antes de dedicarse a la arquitectura, fue profesor de astronomía en la Universidad de Oxford. Como tal, fue elegido por el rey Carlos II para establecer un observatorio en Londres. Eligió el emplazamiento de Greenwich, donde el observatorio se terminó de construir en 1675. 2. Antes no existía ningún método estandarizado para medir el tiempo El Real Observatorio de Greenwich es famoso sobre todo por albergar el Primer Meridiano. Es básicamente un marcador longitudinal (norte-sur), que representa la Longitud 0. Cada lugar de la Tierra de esta manera podía medirse en función de su distancia al este o al oeste del Primer Meridiano. Esto fue muy beneficioso a la hora de cartografiar el cielo nocturno, ya que los distintos puntos de observación podían registrarse en función de su distancia al primer meridiano. También fue de una utilidad incalculable para la navegación marítima, ya que gracias a la utilización de un punto longitudinal estándar se podían trazar distancias, tiempos y rutas de forma eficaz. Con la llegada del mundo industrial, los trenes, las fábricas y las empresas de todo el mundo podían utilizar la hora de Greenwich como medida universal del tiempo, lo que significaba que los tiempos de los viajes, las transacciones y los periodos de producción podían estandarizarse en todo el planeta. 3. El Real Observatorio de Greenwich posee una asombrosa colección de relojes Como punto de referencia del tiempo y la distancia, es de esperar que tengan una colección de relojes decente. Y el Real Observatorio de Greenwich no defrauda en lo que a relojes se refiere. La lista de relojes históricos, muchos de los cuales revolucionaron la forma de registrar, medir y controlar el tiempo en diferentes sectores, es larga. Entre ellos destaca el reloj ruso de péndulo F.M. Fedchenko, considerado uno de los más precisos del planeta. Además, el Shepherd Gate Clock, montado en la pared exterior del Observatorio, tiene una inusual visualización de 24 horas. 4. Puedes estar seguro de obtener las medidas correctas en el Real Observatorio de Greenwich El Real Observatorio de Greenwich cuenta con un conjunto de estándares públicos de longitud. Estas medidas, marcadas con clavijas de latón, establecen la longitud exacta de diferentes unidades de medida imperiales, incluidas la yarda y el pie. Así que si tu estantería no encaja una vez que la has medido con estos estándares, es que estás haciendo algo mal. 5. Carlos II creó el cargo de Astrónomo Real ¿Cuándo y por quién fue fundado el Real Observatorio de Greenwich? Con el auge de la exploración europea y el comercio internacional, el rey Carlos II se animó a crear un observatorio que pudiera ayudar a comprender la astronomía y la navegación. Al fundar el Real Observatorio de Greenwich, creó también el cargo de Astrónomo Real. John Flamsteed fue la primera persona nombrada para el cargo. Sólo ha habido 15 Astrónomos Reales desde que Carlos II creara el cargo a finales del siglo XVII. Puedes aprender todo sobre ellos durante tu visita al Observatorio, que es totalmente gratuita con el London Pass. 6. Al Real Observatorio de Greenwich se le da muy bien soltar la bola En lo alto de Flamsteed House, uno de los edificios principales del complejo del Observatorio, hay una Bola del Tiempo de color rojo brillante. La bola se eleva hasta la cima de su mástil cada día, comenzando su ascenso a las 12:55 horas, antes de caer exactamente a las 13:00. Considerado uno de los primeros dispositivos públicos de señalización horaria del mundo, se dejó caer por primera vez en 1833. Dirígete al Real Observatorio de Greenwich para ver caer la brillante bola roja, pero llega unos minutos antes de que se eleve a las 12:55. No llegues tarde. No espera. 7. Es el lugar ideal para observar las estrellas en la capital Aunque gran parte del trabajo de investigación astronómica que antes se realizaba en el Real Observatorio de Greenwich se hace ahora en otros lugares debido a la contaminación lumínica de Londres, el emplazamiento de Greenwich sigue siendo importante en lo que a astronomía se refiere. El complejo alberga el Planetario Peter Harrison, que ofrece espectáculos astronómicos educativos y entretenidos, proyectando imágenes del cielo nocturno y el universo en el techo abovedado del planetario. De vez en cuando también proyectan películas de ciencia ficción en el techo. 8. Explora el parque y el universo conocido durante tu visita Cuando el Observatorio era principalmente una institución científica, ocupaba una gran extensión de lo que hoy es Greenwich Park. Ahora que gran parte de ese trabajo se realiza en otro lugar, el terreno se ha convertido de nuevo en un parque público. Las vistas desde la colina sobre la que se alza el Observatorio son magníficas, con el Támesis robándole el protagonismo y sirviendo de telón de fondo a los edificios históricos del Museo Marítimo Nacional. Es una vista protegida por la ley. La zona fue uno de los cotos de caza favoritos de Enrique VIII. 9. Forma parte del Patrimonio de la Humanidad Maritime Greenwich Sí, el Real Observatorio de Greenwich forma parte de la lista de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El Patrimonio de la Humanidad de Greenwich Marítimo es una colección de atracciones en el centro de Greenwich y Greenwich Park que son importantes para la historia marítima. Entre ellas se encuentran el Cutty Sark, el último clíper superviviente de la era del comercio del té, y el Old Royal Naval College, una obra maestra del barroco de la que hemos hablado en nuestra introducción (pero ahí se nos olvidó mencionar que dentro están los famosos frescos conocidos como "la Capilla Sixtina británica"). La entrada a estos tres importantes lugares marítimos está incluida en el London Pass. Así que ponte en rumbo a Greenwich sin demora, capitán. 10. El museo de los abanicos Bueno, este dato no tiene mucho que ver con el observatorio, pero tal vez después de tanto pensar en el tiempo y el espacio necesites una dosis de frivolidad y ligereza. Ve a conocer el Museo de los Abanicos, un lugar donde podrás admirar cientos de estos objetos que encarnan la levedad como ningún otro. Acompasando más de 1,000 años de la historia de los abanicos, las exhibiciones de este museo son una verdadera maravilla en miniatura. Y eso es todo por hoy, amigos. El tiempo es oro, así que aprovéchalo al máximo con el London Pass. Si tienes algún dato más sobre el Observatorio de Greenwich, háznoslo saber en los comentarios. Nos encantará agregarlo a este blog la próxima vez que lo actualicemos.
Anna Rivero
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Qué hacer en Londres el lunes: una guía práctica

Los lunes en Londres son, como en casi todas las ciudades, el día en el que la gente regresa de nuevo al trabajo/universidad/escuela. Es decir, el lunes es la expresión máxima de la rutina, pero tú eres un turista profesional y puedes ser espontáneo. Todas las atracciones de Londres permanecen abiertas los lunes, pero no hay tantísima gente como los fines de semana, así que es un día perfecto para ti. ¿Buscas cosas divertidas y emocionantes que hacer en Londres un lunes? Tanto si viajas en familia, en pareja o en solitario, encontrarás un montón de lugares que explorar. Esta práctica guía te ayudará a decidir por dónde empezar. el lunes a ver Londres. Estas son algunas de nuestras cosas favoritas para hacer en Londres el lunes: Visitar un museo o galería Ir a un monumento emblemático Hacer un tour por el teatro de Shakespeare, el Globe (o ver una obra de teatro) ¡Ir de compras! Dar un paseo por Kew Gardens o el zoologico de Regent’s Park Museos y galerías La cultura es el pegamento que une nuestro pasado con nuestro presente. O algo así. Tal vez nosotros mismos necesitemos absorber un poco más de cultura, y en ese caso podríamos decir cosas más acertadas al respecto. En cualquier caso, si buscas una buena dosis de alimento intelectual, Londres tiene montones de opciones. El Museo de Historia Natural de South Kensington abre todos los lunes a partir de las 10 de la mañana. Alberga una colección impresionante de huesos de dinosaurios, especímenes de plantas y animales y exposiciones de ciencias de la tierra. Con zonas interactivas para los niños —y los adultos, no te preocupes— es una experiencia educativa extraordinaria. No te pierdas el enorme esqueleto de una ballena azul colgando sobre el vestíbulo, bautizado Hope (Esperanza, como tu tía). Será difícil que no lo veas. Justo al lado se encuentra el Museo de la Ciencia, otro de los museos más famosos de Londres. Además de exposiciones premiadas, objetos emblemáticos e historias de increíbles logros científicos, cuenta con su propio cine IMAX. La Tate Modern es una visita obligada para los amantes del arte. Ubicado en una antigua central eléctrica junto al río, este museo gigantesco expone una amplia gama de arte moderno internacional y contemporáneo, y sus instalaciones temporales en el Turbine Hall dan siempre mucho que hablar. Para encontrarte con el arte del pasado, ve a la National Gallery, en Trafalgar Square, para inspeccionar algunos de los 2,300 cuadros que suelen tener en exhibición, desde el siglo XII hasta el XX. Verás con tus propios ojos pinturas famosísimas que ya conoces, como los girasoles de Van Gohg o el retrato de esa extraña pareja, los Arnolfini, inmortalizados por Jan van Eyck en 1434. Estos son sólo algunos de los principales museos y galerías de Londres; otros son el Museo Victoria & Albert (un favorito entre nosotros por sus increíbles exposiciones en torno a la moda y la ropa), el Museo Británico, la National Portrait Gallery, la Galería Saatchi, el Museo del Transporte de Londres y muchos, muchos más. Además, la entrada general a las colecciones de estas instituciones es totalmente gratuita. Fantástico. Los monumentos más emblemáticos de Londres Con al menos dos mil cincuenta años de historia, no es de extrañar que Londres esté llena de lugares emblemáticos. Una de las mejores maneras de ver un montón en el mismo día es en un recorrido en autobús Hop-on Hop-off por las concurridas calles de Londres para explorar algunos de los edificios y monumentos más famosos de la ciudad. Un lunes, las atracciones, a menudo abarrotadas, estarán más tranquilas, lo que te permitirá explorar más a fondo. Empieza por la Torre de Londres y camina dentro de una de las fortalezas más famosas del mundo, cuya construcción se remonta a la conquista normanda. Este lugar está repleto de historia, de leyendas, y de joyas. Aquí es donde se guarda el legendario tesoro de la casa real británica. Ve a ver con tus propios ojos los deslumbrantes diamantes y las coronas y todos los demás “complementos” que han usado los monarcas a lo largo de los siglos. Saluda a los cuervos que habitan en la Torre de nuestra parte, y pide a algún cuidador que te cuente su historia. La abadía de Westminster es una visita obligada. Esta abadía gótica, una de las estructuras más famosas de Gran Bretaña, es patrimonio mundial de la UNESCO y el recinto sagrado de coronación de los monarcas británicos desde 1066. Otra de las atracciones clásicas de Londres es el Big Ben, que después de cinco largos años envuelto en andamios y plásticos, por fin regresa a su esplendor, más brillante que nunca y puntual como siempre. Por último, el palacio de Hampton Court, que era la residencia favorita de Enrique VIII, es una excursión fantástica para toda la familia. Con actores y actrices que se pasean disfrazados, todo el palacio cobra vida con la magia del pasado. No está cerca del centro de Londres, eso sí, y por eso dijimos “excursión”. Experimenta un lunes de drama Se puede argumentar que Londres es la ciudad donde nació la versión moderna del teatro que conocemos hoy en día, en la que uno paga un boleto y recibe su dosis de catarsis trágica o de risas de comedia, o una combinación de las dos. Es el negocio del teatro, el “show bussines” que empezó en la época de Isabel I, por ahí del siglo XV o XVI, con dramaturgos como Christopher Marlowe y tu querido William Shakespeare. Visita el Globe, un teatro que se construyó lo más parecido al original posible, para replicar la experiencia del teatro isabelino ante un público contemporáneo. Además de ir a ver una obra de Shakespeare, también puedes visitar el Globe durante el día. Tienen visitas guiadas y un museo súper interesante. El Globe, como su original de 1599, es un teatro al aire libre, así que si quieres ver “una de Shaky” en invierno, inténtalo en el Sam Wanamaker, un teatro interior iluminado por velas contiguo al Globe. El West End es el Broadway londinense, donde se encuentran los grandes musicales y las obras exitosas del momento repartidos entre varios grandes recintos teatrales. La otra gran institución del teatro británico está, como el Globe, en la margen sur del Támesis, junto al Southbank Center, y es el National Theater. Mercados y compras Para ir de compras, el lunes es tan bueno como cualquier otro día de la semana. ¿Qué mercadillos hay en Londres? Ve al bullicioso mercadillo de Camden para encontrar variedad de productos alternativos y únicos, montones de ropa vintage y souvenirs. Si buscas regalos bonitos, el mercado de Covent Garden es una gran opción. En realidad, son tres mercados en uno. Repletos de todo tipo de antigüedades y ubicado en el mismo centro de la ciudad, los lunes es el día de las antigüedades en el Apple Market de Covent Garden. Otro mercado que está dando mucho de qué hablar es el de Spitafields, en East London, con puestos de diseñadores y artesanos independientes, comida de calle deliciosa, tiendas pop-up y eventos especiales, aquí seguro encuentras algo original e interesante. Y siempre estará Oxford Street, uno de los mejores destinos de compras de Londres, donde se encuentran grandes almacenes como John Lewis y Selfridges. Muy cerca puedes explorar Regent Street, Bond Street y Carnaby Street en Soho, con tiendas de las mejores marcas y diseñadores de moda. En Soho también tienes Liberty, los famosos grandes almacenes. Casi todas las tiendas abren hasta las 9 de la noche los lunes. Un lunes de paz Tal vez, después de un largo fin de semana de caminar entre hormigón y edificios de ladrillo, necesitas escuchar pajaritos y sentir la tierra bajo la suela de tus zapatos. Por suerte, hay muchos lugares en Londres para disfrutar del aire fresco, pero sin duda uno de los más impresionantes es Kew Gardens, el jardín botánico que es el orgullo de la ciudad. Aunque viajes en invierno, siempre está bello y hay alguna exhibición especial de temporada. Más céntrico que Kew Gardens, y animado por la vida de los muchos animales que lo habitan, el London Zoo en Regents Park es otra opción excelente para pasar un lunes al aire libre. ¿Listo para seguir la semana? Ahora que ya sabes qué hacer este lunes en Londres, sigue planeando tu semana con el London Pass. Ya seas un nuevo habitante de la ciudad, o que vengas a pasar unos días, con este pase turístico podrás acceder a un montón de atracciones, monumentos y experiencias en las que tal vez no habías pensado (¡tenemos más de 90 atracciones asociadas!). London Pass te ayuda a ahorrar hasta un 50% del costo combinado de las entradas, para que puedas viajar tranquilo y aprovechar tu tiempo al máximo en Londres. Ahora solo esperamos que no te llueva demasiado...
Anna Rivero

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