Datos interesantes sobre el Royal Albert Hall

El Royal Albert Hall ha sido el escenario de grandes momentos de la música internacional a lo largo de los años, desde Nina Simone hasta One Direction, pasando por The Beatles y Lady Gaga. Y sigue siendo, hoy en día, una de las salas de conciertos más fascinantes de Londres, además de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

¿Sabías que el Royal Albert Hall es monumento histórico clasificado de grado I (categoría que comparte con el Palacio de Buckingham y el Palacio de Westminster)? Ahí tienes ya un dato interesante sobre este majestuoso edificio circular de llamativo ladrillo rojo. Si te apetece conocer algunos datos curiosos más para disfrutarla al máximo de tu visita, solo tienes que seguir leyendo. Te hemos preparado una selección de nuestros datos favoritos sobre el Royal Albert Hall.

El año de su inauguración, el Royal Albert Hall solo programó 36 espectáculos

Aunque hoy nos resulte sorprendente, durante el año de su inauguración, en el Royal Albert Hall solo pudieron verse 36 espectáculos. Claro que era el año 1871 y las cosas en aquella época eran un poco más lentas en general. Pero hay que reconocer que la programación anual del Royal Albert Hall ha ido creciendo con los años de modo exponencial.

Actualmente, el Royal Albert Hall programa alrededor de 400 espectáculos al año. Es más que evidente que este gran clásico ha sabido adaptarse a los tiempos.

El Royal Albert Hall tiene más de 150 años

El Royal Albert Hall es uno de los espacios escénicos más antiguos y emblemáticos de Londres. Ha sido, desde su inauguración, uno de los grandes centros neurálgicos del mundo del espectáculo británico. En 2021, se celebró por todo lo alto su 150 aniversario.

Como parte de las celebraciones del siglo y medio de antigüedad del emblemático auditorio, se inició un gran proyecto de renovación que añadirá al Royal Albert Hall un gigantesco sótano de varias plantas. El proyecto ha recibido el cariñoso apodo de The Great Excavation (La Gran Excavación), en homenaje a la histórica Gran Exposición de 1851, cuyo éxito financió la creación del Royal Albert Hall y de muchas otras instituciones culturales en la zona de South Kensington conocida como Albertopolis.

La cúpula acristalada del Royal Albert Hall batió récords mundiales

La gigantesca cúpula de cristal que corona el Royal Albert Hall es toda una proeza arquitectónica de más de 1850 metros cuadrados de superficie. Para el diseño de esta cúpula mastodóntica, se consultó a equipos expertos que había trabajado ya en la realización de grandes techos de cristal, como los de las estaciones de St. Pancras y Charing Cross.

La cúpula del Royal Albert Hall sigue siendo la mayor cúpula de cristal sin soporte del mundo. Para asegurarse de que la estructura de hierro de 338 toneladas podía soportar el peso de 279 toneladas de acristalamiento, la empresa fabricante llevó a cabo un montaje de prueba en el tejado de sus instalaciones en Ardwick, cerca de Manchester. La seguridad ante todo, claro que sí.

Durante las Guerras Mundiales, el Royal Albert Hall sirvió de punto de referencia para los pilotos

En tiempos de guerra, tener una cúpula tan llamativa no era precisamente favorable. Los pilotos enemigos utilizaban el Royal Albert Hall para reorientarse mientras bombardeaban la capital. Durante las guerras, la cúpula se cubrió y se pintó de negro, y aun así fue alcanzada por las bombas en varias ocasiones. Aunque muchos de los paneles de cristal acabaron por sufrir daños, la estructura metálica permaneció en pie. Nada como una buena obra de ingeniería para soportar los embates del horror.

El mosaico que adorna la parte superior del Royal Albert Hall no se ajusta al diseño original

Si levantas la vista hacia la parte superior del Royal Albert Hall, descubrirás el friso de mosaico titulado El triunfo de las artes y las letras, que rodea el edificio. Durante su diseño, el arquitecto y general de división Scott, ideó un friso escultórico, como los que abundan en Grecia y Roma. Pero por falta de tiempo y de dinero, se optó por un friso de mosaico.

No sabemos cómo hubiera quedado el diseño original de Scott, pero la verdad es que su segunda opción es una auténtica joya que bien merece contemplarse con detenimiento. ¡Eso sí que es hacer de la necesidad virtud! (Perdón por la expresión viejuna, pero al fin y al cabo estamos hablando de gente del siglo XIX, ¿no?)

En el friso del Royal Albert Hall también hay una inscripción

Es posible que desde abajo te cueste leerla, pero sobre el friso hay una inscripción realizada con letras de terracota de 30 centímetros que combina hechos históricos con frases bíblicas. Esto es lo que dice:

«Este Salón fue erigido para la promoción de las Artes y las Ciencias y las obras de la Industria de todas las naciones, en cumplimiento con la intención del consorte el Príncipe Alberto · El sitio fue comprado con las ganancias de la Gran Exposición del año MDCCCLI · La primera piedra del Salón fue puesta por Su Majestad la Reina Victoria el día veinte de mayo de MDCCCLXVII y fue inaugurado por Su Majestad el veintinueve de marzo del año MDCCCLXXI · Tuya Señor es la grandeza y el poder y la gloria y la victoria y el honor pues todo lo que está en el cielo y en la tierra es tuyo · Los sabios y sus obras están en manos de Dios · Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra».

Como ves, el propio Royal Albert Hall ya cuenta en su fachada un par de datos curiosos a quien los quiera leer (posiblemente mejor con la ayuda de unos prismáticos).

Las Escaleras del Jubileo de Diamante de la Reina Isabel II antes tenían otro nombre

El nombre original de la gran escalinata trasera del Royal Albert Hall era más bien un nombre práctico e informativo: Escalera Sur. Con el paso del tiempo, y a causa de las inclemencias del clima londinense y del desgaste de las miles y miles de pisadas, las escaleras se deterioraron de tal modo que necesitaban desesperadamente una reforma.

Por fin, en 2004, recibieron la atención que tanto necesitaban y quedaron como nuevas. En 2012, con motivo de los festejos del 60 aniversario de la ascensión al trono de la reina Isabel II, fueron rebautizadas como "Escaleras del Jubileo de Diamante de la Reina Isabel II". La reina Isabel II en persona acudió a la ceremonia oficial de cambio de nombre, acto que quedó registrado en una placa a los pies de la escalinata.

El órgano del Royal Albert Hall costó 8000 libras, sin embargo, su restauración ha costado un millón y medio

El impresionante órgano Henry Willis que domina el auditorio fue diseñado por (¡oh, sorpresa!) Henry Willis. Su equipo tuvo que acelerar la construcción para poder llevarla a cabo en tan solo 14 meses. De ese modo, el órgano estuvo listo a tiempo para la ceremonia de inauguración del Royal Albert Hall en 1871. El imponente Henry Willis recibió el sobrenombre de "la voz de Júpiter" y fue en su momento el órgano más grande del mundo.

Entre 2002 y 2004, se inició un proyecto de restauración por valor de un millón y medio de libras para devolverle su antiguo esplendor. Aprovechando las labores de restauración, se añadieron más tubos, lo que hizo que "la voz de Júpiter" terminara pesando 150 toneladas. Hoy en día, cuenta con 9999 tubos en total. ¡Imagínate cómo tiene que sonar!

Las "decoraciones" del techo del Royal Albert Hall son conocidas como las "setas" y en realidad no tienen una función decorativa

Debido a su inusual techo abovedado, el Royal Albert Hall, en realidad, tenía una acústica espantosa. Lamentablemente, a la hora de diseñarlo, no tuvieron este pequeño detalle en cuenta. Por suerte, en la década de los sesenta se contrató a un equipo experto para resolver este problema. ¿Te imaginas cuál fue la solución? Te lo contamos: colgar 135 difusores acústicos de fibra de vidrio en la parte superior del auditorio. Lo creas o no, funcionó. El tristemente famoso eco desapareció. Y actualmente, han conseguido reducir la "decoración" a 85 difusores.

Si miras hacia arriba, verás una especie de setas planas invertidas. Por lo visto, esa curiosa forma es precisamente el truco para que funcionen los difusores. De ahí, su gracioso apodo.

La reina Victoria colocó la primera piedra del Royal Albert Hall

En 1867, se celebró una gran ceremonia para festejar la construcción del Royal Albert Hall. A ella asistió la mismísima reina Victoria, que tuvo el honor de colocar la primera piedra del edificio. Para ello, utilizó una pala de oro. Si te sientas en la butaca 87 de la fila 11 de la platea K, podrás ver la inscripción. ¡Solo tienes que elegir el asiento adecuado!

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Y hasta aquí nuestra lista de datos interesantes y curiosos sobre el Royal Albert Hall. ¡Esperamos que los hayas disfrutado! Seguro que, con toda esta sabiduría, disfrutas mucho más de tu visita del Royal Albert Hall. Y ya que estás en la zona, ¿por qué no te acercas hasta Kensington Palace? Solo tienes que darte un corto y agradable paseo por el parque para llegar. Puede que hasta te encuentres con alguna que otra ardilla de camino, ¡hay muchas por la zona!

El acceso a estos dos monumentos londinenses, así como la entrada a montones de atracciones turísticas y actividades divertidas en Londres están incluidas en The London Pass®, así que no dudes en consultar sus ventajas antes de viajar a Londres. Con tu pase, disfrutarás de descuentos increíbles en las entradas para las principales atracciones de Londres.

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Brick Lane, Londres. Cosas que hacer en East London.
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Qué ver en East London

El este de Londres (East London) puede presumir de ser uno de los barrios más populares de la ciudad, gracias a su arte urbano, galerías de vanguardia, mercados de todo tipo, comida callejera internacional y bares de moda. También es una zona en la que se encuentran lugares emblemáticos como el Parque Olímpico Queen Elizabeth, los humedales de Walthamstow y las inquietantes e históricas callejuelas de Whitechapel, que han conservado lo mejor de su carácter victoriano hasta hoy. Acompáñanos mientras exploramos algunas de las mejores atracciones del este de Londres. Brick Lane La buena noticia es que, a pesar de los continuos intentos de gentrificación de la zona, las influencias bangladeshíes y judías siguen dominando Brick Lane. Te recomendamos que llegues con hambre, porque, en nuestra opinión, es difícil encontrar mejores platos de curry o mejores bagels en ningún otro lugar de Londres. Disfruta de este caleidoscopio de culturas mientras recorres sus callejuelas adoquinadas. En ellas, descubrirás mercadillos repletos de moda vintage y vinilos retro; puestos rebosantes de frutas exóticas y especias; tienditas de antigüedades, y boutiques independientes; además de algunas de las mejores obras de arte urbano de Londres. Incluso hay una bolera típicamente americana. En otras palabras, en Brick Lane, encontrarás diversión para todos los gustos. ArcelorMittal Orbit El ArcelorMittal Orbit, la mayor obra de arte público de Gran Bretaña, es un coloso en espiral diseñado por el ingeniero Cecil Balmond y el artista Anish Kapoor, ganador del Premio Turner. Sube al mirador situado a 79 metros de altura para contemplar las pistas olímpicas del Queen Elizabeth donde se batieron varios récords en los Juegos Olímpicos de 2012. También podrás ver muchos otros monumentos londinenses, por supuesto, como The Shard, el Big Ben y el 02 Arena. Y si te gustan las emociones fuertes, puedes optar por la ruta más rápida para volver a tierra firme: el tobogán más largo y alto del mundo. Un monstruo de 12 bucles, diseñado por el artista alemán Carsten Höller, que se retuerce y gira durante un descenso de 40 segundos de pura adrenalina y diversión (o de auténtico terror, según se mire). Dennis Severs’ House La Casa de Dennis Severs, escondida en una tranquila calle lateral a tiro de piedra del famoso Mercado de Spitalfields, es un fascinante viaje temporal al pasado, el tipo de rareza de época que solo se encuentra en East London. Adéntrate en esta casa georgiana, donde Severs pasó los últimos 20 años de su vida recreando minuciosamente la vida de una familia hugonote imaginaria del siglo XVIII. La casa está repleta de objetos decorativos y mobiliario de época que Severs recuperaba en puestos de mercadillo. Tal vez el momento más evocador para visitarla es en Navidad, cuando las habitaciones se engalanan con velas, árboles y adornos festivos. El periódico The Guardian la describió como una "novela histórica tridimensional escrita en ladrillo a la luz de las velas", mientras que el propio Severs la consideraba una "máquina del tiempo". Mercado de Flores de Columbia Road Columbia Road, entre Shoreditch y Bethnal Green, es un lugar bastante colorido, con sus tiendas de alimentación y sus panaderías independientes; sus pequeñas galerías de arte, y sus encantadoras boutiques cool en las que descubrir ropa vintage y discos de vinilo. Pero es los domingos cuando se convierte en una auténtica explosión de color, gracias a su maravilloso mercado de flores, que abarca desde macetitas a 1 libra hasta árboles frutales de 3 metros de altura, pasando por todo tipo de plantas imaginables. Acércate a Columbia Road un domingo por la mañana y disfruta de los colores, de los aromas y del ambiente. Whitechapel y Jack el Destripador Las calles adoquinadas repletas de hermosas casas de ladrillo de Whitechapel, una de las zonas más visitadas de East London, destilan encanto victoriano. Pero no siempre fueron tan agradables a la vista, ni tan seguras. Jack el Destripador campó a sus anchas por los callejones más oscuros de Whitechapel, convirtiendo la zona en un lugar de pesadilla. Su leyenda atrae cada año a miles de detectives en ciernes, con el fin de desentrañar su terrible misterio. Si a ti también te da curiosidad, haz un paseo guiado que te transportará al East End de finales del siglo XIX, visita callejones en penumbra y escucha espeluznantes historias sobre los macabros asesinatos del Destripador. Conocerás los lugares que frecuentaban sus víctimas y los tristemente célebres lugares de los asesinatos. Escalofriante e interesante a partes iguales. ABBA Voyage Continuamos con algo un poco menos lúgubre y más... desenfadado. ABBA Voyage es un espectáculo musical que tiene lugar en el ABBA Arena del Parque Olímpico Queen Elizabeth. Podrás asistir a un espectáculo en vivo de la banda sueca..., bueno, de cuatro avatares de los miembros originales tal y como eran en su época de apogeo, en 1979. Durante este viaje audiovisual en el tiempo disfrutarás del buen hacer de una banda en directo que tocará éxitos tan icónicos como Voulez-Vous, The Winner Takes It All y, por supuesto, Dancing Queen. Una experiencia única que combina la nostalgia por el pasado y la tecnología más futurista para disfrutar a tope de grandes éxitos de la historia de la música. Walthamstow Wetlands El mayor humedal urbano de Europa se encuentra a un corto paseo de la estación de Tottenham Hale, en la línea Victoria de metro. Este impresionante paraje de más de 200 hectáreas abarca 10 embalses y una gran variedad de coloridas especies de aves e insectos. Un completo programa de charlas, paseos, visitas guiadas y actividades infantiles permite descubrir las especies autóctonas más interesantes, como las garzas reales, los patos moñudos y las garcetas comunes. En función de la época en la que visites la reserva, podrás avistar aves acuáticas migratorias, como el porrón común y el ánade friso, además de martines pescadores y halcones peregrinos que se lanzan en picado en busca de su cena. Más allá de las aves, también podrás ver, en función de la temporada, caballitos del diablo, libélulas, mariposas, murciélagos y diferentes anfibios. Whitechapel Gallery En Whitechapel High Street, descubrirás una maravillosa galería de arte que lleva más de un siglo fascinando a sus visitantes gracias a sus variadas (y siempre cambiantes) exposiciones de obras maestras modernas y contemporáneas. La Galería de Whitechapel incluso expuso en 1938 el Guernica de Picasso, una de las mayores obras maestras tanto de Picasso como de la historia del arte en su conjunto. Entra y disfruta de exposiciones e instalaciones artísticas gratuitas que te inspirarán y te sorprenderán. Victoria Park Victoria Park es, tal vez, la zona verde más popular del este de Londres. Un parque repleto de senderos, parques infantiles, cafeterías y monumentos interesantes. Busca la preciosa Fuente de la baronesa Burdett-Coutts, diseñada por Henry Darbyshire, y las famosas estatuas de los Perros de Alcibíades, que custodian el acceso por la puerta principal de Sewardstone Road. Todos los domingos hay un mercado de comida con música en directo. Y, si lo visitas en verano, podrás disfrutar también de un montón de espectáculos en directo, incluidos grandes festivales de música como All Points East. 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Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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4 días en Londres

Londres está plagada de cosas que ver, hacer y probar... por lo que es normal que una primera visita a esta gran metrópoli pueda resultar un tanto abrumadora. Lo entendemos, te bailan en la cabeza imágenes de Beefeaters, cabinas telefónicas rojas, palacios, catedrales, museos, tiendas y pubs. Pero no te preocupes, cuatro días es tiempo suficiente para hacerse una idea de lo que es Londres y zambullirse en su historia y su cultura. Para ayudarte con la planificación, te hemos preparado un itinerario de 4 días en Londres. Sin duda, faltarán algunas cosas... ¡es mucho lo que Londres tiene que ofrecer! Pero te aseguramos que los imprescindibles de la ciudad no te los perderás. Nuestra selección incluye: Abadía de Westminster Big Ben Palacio de Buckingham Museo Británico Torre de Londres Brick Lane St Paul’s Cathedral Shakespeare’s Globe The Shard The London Eye Día 1: Centro histórico de Londres No hay mejor manera de empezar un viaje de cuatro días a Londres que saliendo de la estación de Westminster para encontrarse de frente con el Big Ben, que se alza imponente entre Parliament Square y el río Támesis. Verás también la sede del Parlamento Británico (Houses of Parliament). Justo enfrente, se alza uno de los monumentos históricos más importantes para la Corona Británica: la Abadía de Westminster, una obra maestra de la arquitectura gótica que rezuma historia por los cuatro costados. Explora sus vastos y silenciosos pasillos y contempla sus espectaculares techos abovedados, sus vidrieras caleidoscópicas y las tumbas de luminarias de la literatura como Shakespeare, Aphra Behn y Dickens. Trata de organizarte para llegar al Palacio de Buckingham a tiempo para asistir al cambio de guardia a las 11 de la mañana y, cuando la multitud se disperse, regresa por The Mall hasta Trafalgar Square. Contempla la Columna de Nelson y sus temibles leones de piedra, y haz una visita a la National Gallery (¡la entrada es gratuita!) para contemplar lo mejor del arte europeo de todos los tiempos, desde da Vinci hasta Turner. Después de un almuerzo tardío en el animado Soho (créenos, no te faltará donde elegir), visita el cercano Museo Británico (la entrada al British Museum también es gratis, pero suele estar muy concurrido, así que si tienes claro que quieres ir, tal vez sea mejor que reserves tu plaza con antelación). Entre sus más de ocho millones de objetos antiguos destacan la Piedra Rosetta, los polémicos Mármoles de Partenón y una estatua de la Isla de Pascua. Y si no has tenido suficiente dosis de cultura por un día, nuestra recomendación es que te hagas con entradas para alguno de los espectáculos del legendario distrito teatral de Londres, el West End. Algunos de los grandes clásicos de la cartelera son: La ratonera, de Agatha Christie (¡más de 70 años en cartel!), Los Miserables y El fantasma de la ópera. Día 2: Rumbo al este El espacio de almacenamiento necesario para la galería de fotos de tu móvil se va a multiplicar exponencialmente a medida que avances en dirección este, río arriba, hacia la City de Londres. La primera parada que te proponemos hoy es la Catedral de San Pablo (Saint Paul's Cathedral). Esta icónica cúpula del skyline de Londres nació de las cenizas del Gran Incendio de Londres, ha sobrevivido a dos guerras mundiales y ha presidido innumerables bodas reales, funerales de Estado y otros acontecimientos nacionales. Sentirás el peso de toda esa historia al entrar en la catedral y contemplar el gran órgano del siglo XVII, el enorme altar dorado y la cavernosa cripta. Un poco más al este, se alza la Torre de Londres, que ha servido de fortaleza, de palacio, de prisión y de zoológico durante sus cerca de 1000 años de existencia. Allí fueron decapitadas dos esposas de Enrique VIII (Ana Bolena y Catalina Howard) y desaparecieron sin dejar rastro los hijos de Eduardo IV, conocidos como los Príncipes de la Torre, en 1483. Durante tu visita, podrás explorar los terrenos y la torre del homenaje del castillo, saludar a los elegantes Beefeaters y echar un vistazo a las Joyas de la Corona. Y para terminar el día, algo completamente diferente: Brick Lane, una de las calles más coloridas de Londres. Y lo decimos en sentido literal: el arte urbano adorna prácticamente cada muro de esta animada calle londinense. Recórrela con calma para disfrutar de sus murales y sus grafitis mientas visitas alguna de sus boutiques de moda alternativa y te paseas por sus mercadillos repletos de moda vintage, discos de vinilo y mucho más. Otra faceta muy interesante de esta zona es su amplísima oferta culinaria. Y seguro que ya se va acercando la hora de la cena, recuerda que en Londres se cena más bien pronto. Así que no pierdas la oportunidad de reponer fuerzas con algunos de los mejores bagels y currys de Inglaterra. Día 3: Un poco de sabor local Londres es, en realidad, una serie de pequeños pueblos que han ido fundiéndose a lo largo de los siglos para convertirse en la megametrópolis que hoy conocemos. Por eso sus numerosos distritos, como Notting Hill, Greenwich y Covent Garden, por ejemplo, tienen un sabor local tan diferente y único. Nuestra recomendación es que dediques tu tercer día en Londres a conocer alguno de ellos. Por la gran variedad de atracciones turísticas que ofrecen, nuestro voto va para Notting Hill y Greenwich, dos barrios muy diferentes, pero igualmente atractivos, situados en lados opuestos de la ciudad. Elige Notting Hill si lo tuyo es la cultura de las cafeterías hipsters y las compras de lujo. La proximidad al Palacio de Kensington, en el cercano Hyde Park, también es un punto a favor para Notting Hill. Pero lo que más atrae a las masas hasta este barrio es Portobello Road, el principal (y más fotogénico) mercadillo de Londres. Únete a las multitudes en su avance entre casas de colores pastel y bulliciosos puestos de todo tipo. No es al sitio para comprar recuerdos y regalos, busques lo que busques, ya que encontrarás desde baratijas de plástico hasta antigüedades de plata muy caras. Cuando termines de explorar los puestos, dirígete hacia el norte hasta Little Venice, en el cercano Regent's Canal, un buen lugar para relajarse con un buen té y un bollo mientras contemplas las barcazas pasar (y revisas tu botín de baratijas, recuerdos y ropa de segunda mano). Greenwich tiene un cierto aire a pueblecito ribereño, con sus tiendas independientes y sus agradables cafeterías, así como su excelente mercado cubierto de artesanía local y tentadora comida callejera. Pero Greenwich no es un "pueblo" cualquiera, es de esos que tienen mucho que ofrecer, como las magníficas vistas de Greenwich Park, o a la riqueza histórica de atracciones turísticas como el Cutty Sark, el Observatorio Real y el Museo Marítimo Nacional. Puedes llegar a este peculiar barrio de muchas maneras: en barco, en teleférico, en tren o, si te apetece algo diferente, puedes tomar un tren ligero (Docklands Light Railway) en dirección a Isle of Dogs y bajarte en Island Gardens. Desde allí, puedes caminar hasta Greenwich atravesando el túnel peatonal, una impresionante obra de ingeniería de principios del siglo XX que cruza el río Támesis a 15 metros bajo la superficie. Emergerás a la luz del día justo delante del majestuoso Cutty Sark. Día 4: South Bank El South Bank de Londres (ribera sur del Támesis) alberga un sinfín de lugares maravillosos que no puedes irte sin visitar. Comienza el día desayunando en el bullicioso Borough Market, una cornucopia sensorial de puestos de delicatessen, productos frescos, platos típicos y café recién hecho. Tras el desayuno, dirígete al mirador The Shard, justo al otro lado de la calle, para disfrutar de algunas de las mejores vistas de Londres. A continuación, comienza tu épico paseo a orillas del Támesis hasta el London Eye. Un recorrido realmente épico si nos paramos a pensar en la cantidad de cosas que ver y que hacer que hay en este tramo de poco más de tres kilómetros de longitud. Pasarás por la altísima Catedral de Southwark, el edificio gótico más antiguo de Londres. A continuación, divisarás una réplica minuciosamente elaborada del galeón Golden Hinde de Sir Francis Drake, más adelante, el espantoso Museo de la Prisión de Clink, seguido del encantador Shakespeare’s Globe Theatre y finalmente la galería de arte Tate Modern. Tanto si te gusta la arquitectura como si eres fan de la literatura, te encantará el Shakespeare's Globe, una file réplica del teatro londinense del siglo XVII. La antigua central eléctrica que alberga la Tate Modern tampoco te dejará indiferente, tanto por dentro como por fuera. Su fachada de ladrillo rojo y su larguísima chimenea son el fondo perfecto para un selfie irresistible. Admira las obras maestras de arte moderno y contemporáneo de la galería, ¡y no te pierdas las vistas de la Catedral de San Pablo desde el mirador del décimo piso! Sigue hasta el London Eye, pasando por el National Theatre y por el animado centro cultural Southbank Centre, un complejo artístico de estilo brutalista que alberga nada menos que tres importantes salas de espectáculos: el emblemático Royal Festival Hall, el Queen Elizabeth Hall y la Hayward Gallery. Haz una parada para tomar algo en la terraza del río o asiste a algún espectáculo, y continúa hasta tu objetivo. El London Eye, la noria de observación en voladizo más grande de Europa se eleva sobre la ribera sur del Támesis, y su escalofriante recorrido de 30 minutos permite contemplar a vista de pájaro algunos de los monumentos más emblemáticos de Londres. Nuestra recomendación: organízate para subir a la noria durante la puesta de sol. Ahorra en Londres con The London Pass® Ahorra en las entradas para las mejores atracciones de Londres con The London Pass®. ¡La mejor manera de ahorrar mientras haces turismo en Londres! 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Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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