Datos interesantes sobre el Royal Albert Hall

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez

El Royal Albert Hall ha sido el escenario de grandes momentos de la música internacional a lo largo de los años, desde Nina Simone hasta One Direction, pasando por The Beatles y Lady Gaga. Y sigue siendo, hoy en día, una de las salas de conciertos más fascinantes de Londres, además de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

¿Sabías que el Royal Albert Hall es monumento histórico clasificado de grado I (categoría que comparte con el Palacio de Buckingham y el Palacio de Westminster)? Ahí tienes ya un dato interesante sobre este majestuoso edificio circular de llamativo ladrillo rojo. Si te apetece conocer algunos datos curiosos más para disfrutarla al máximo de tu visita, solo tienes que seguir leyendo. Te hemos preparado una selección de nuestros datos favoritos sobre el Royal Albert Hall.

El año de su inauguración, el Royal Albert Hall solo programó 36 espectáculos

Aunque hoy nos resulte sorprendente, durante el año de su inauguración, en el Royal Albert Hall solo pudieron verse 36 espectáculos. Claro que era el año 1871 y las cosas en aquella época eran un poco más lentas en general. Pero hay que reconocer que la programación anual del Royal Albert Hall ha ido creciendo con los años de modo exponencial.

Actualmente, el Royal Albert Hall programa alrededor de 400 espectáculos al año. Es más que evidente que este gran clásico ha sabido adaptarse a los tiempos.

El Royal Albert Hall tiene más de 150 años

El Royal Albert Hall es uno de los espacios escénicos más antiguos y emblemáticos de Londres. Ha sido, desde su inauguración, uno de los grandes centros neurálgicos del mundo del espectáculo británico. En 2021, se celebró por todo lo alto su 150 aniversario.

Como parte de las celebraciones del siglo y medio de antigüedad del emblemático auditorio, se inició un gran proyecto de renovación que añadirá al Royal Albert Hall un gigantesco sótano de varias plantas. El proyecto ha recibido el cariñoso apodo de The Great Excavation (La Gran Excavación), en homenaje a la histórica Gran Exposición de 1851, cuyo éxito financió la creación del Royal Albert Hall y de muchas otras instituciones culturales en la zona de South Kensington conocida como Albertopolis.

La cúpula acristalada del Royal Albert Hall batió récords mundiales

La gigantesca cúpula de cristal que corona el Royal Albert Hall es toda una proeza arquitectónica de más de 1850 metros cuadrados de superficie. Para el diseño de esta cúpula mastodóntica, se consultó a equipos expertos que había trabajado ya en la realización de grandes techos de cristal, como los de las estaciones de St. Pancras y Charing Cross.

La cúpula del Royal Albert Hall sigue siendo la mayor cúpula de cristal sin soporte del mundo. Para asegurarse de que la estructura de hierro de 338 toneladas podía soportar el peso de 279 toneladas de acristalamiento, la empresa fabricante llevó a cabo un montaje de prueba en el tejado de sus instalaciones en Ardwick, cerca de Manchester. La seguridad ante todo, claro que sí.

Durante las Guerras Mundiales, el Royal Albert Hall sirvió de punto de referencia para los pilotos

En tiempos de guerra, tener una cúpula tan llamativa no era precisamente favorable. Los pilotos enemigos utilizaban el Royal Albert Hall para reorientarse mientras bombardeaban la capital. Durante las guerras, la cúpula se cubrió y se pintó de negro, y aun así fue alcanzada por las bombas en varias ocasiones. Aunque muchos de los paneles de cristal acabaron por sufrir daños, la estructura metálica permaneció en pie. Nada como una buena obra de ingeniería para soportar los embates del horror.

El mosaico que adorna la parte superior del Royal Albert Hall no se ajusta al diseño original

Si levantas la vista hacia la parte superior del Royal Albert Hall, descubrirás el friso de mosaico titulado El triunfo de las artes y las letras, que rodea el edificio. Durante su diseño, el arquitecto y general de división Scott, ideó un friso escultórico, como los que abundan en Grecia y Roma. Pero por falta de tiempo y de dinero, se optó por un friso de mosaico.

No sabemos cómo hubiera quedado el diseño original de Scott, pero la verdad es que su segunda opción es una auténtica joya que bien merece contemplarse con detenimiento. ¡Eso sí que es hacer de la necesidad virtud! (Perdón por la expresión viejuna, pero al fin y al cabo estamos hablando de gente del siglo XIX, ¿no?)

En el friso del Royal Albert Hall también hay una inscripción

Es posible que desde abajo te cueste leerla, pero sobre el friso hay una inscripción realizada con letras de terracota de 30 centímetros que combina hechos históricos con frases bíblicas. Esto es lo que dice:

«Este Salón fue erigido para la promoción de las Artes y las Ciencias y las obras de la Industria de todas las naciones, en cumplimiento con la intención del consorte el Príncipe Alberto · El sitio fue comprado con las ganancias de la Gran Exposición del año MDCCCLI · La primera piedra del Salón fue puesta por Su Majestad la Reina Victoria el día veinte de mayo de MDCCCLXVII y fue inaugurado por Su Majestad el veintinueve de marzo del año MDCCCLXXI · Tuya Señor es la grandeza y el poder y la gloria y la victoria y el honor pues todo lo que está en el cielo y en la tierra es tuyo · Los sabios y sus obras están en manos de Dios · Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra».

Como ves, el propio Royal Albert Hall ya cuenta en su fachada un par de datos curiosos a quien los quiera leer (posiblemente mejor con la ayuda de unos prismáticos).

Las Escaleras del Jubileo de Diamante de la Reina Isabel II antes tenían otro nombre

El nombre original de la gran escalinata trasera del Royal Albert Hall era más bien un nombre práctico e informativo: Escalera Sur. Con el paso del tiempo, y a causa de las inclemencias del clima londinense y del desgaste de las miles y miles de pisadas, las escaleras se deterioraron de tal modo que necesitaban desesperadamente una reforma.

Por fin, en 2004, recibieron la atención que tanto necesitaban y quedaron como nuevas. En 2012, con motivo de los festejos del 60 aniversario de la ascensión al trono de la reina Isabel II, fueron rebautizadas como "Escaleras del Jubileo de Diamante de la Reina Isabel II". La reina Isabel II en persona acudió a la ceremonia oficial de cambio de nombre, acto que quedó registrado en una placa a los pies de la escalinata.

El órgano del Royal Albert Hall costó 8000 libras, sin embargo, su restauración ha costado un millón y medio

El impresionante órgano Henry Willis que domina el auditorio fue diseñado por (¡oh, sorpresa!) Henry Willis. Su equipo tuvo que acelerar la construcción para poder llevarla a cabo en tan solo 14 meses. De ese modo, el órgano estuvo listo a tiempo para la ceremonia de inauguración del Royal Albert Hall en 1871. El imponente Henry Willis recibió el sobrenombre de "la voz de Júpiter" y fue en su momento el órgano más grande del mundo.

Entre 2002 y 2004, se inició un proyecto de restauración por valor de un millón y medio de libras para devolverle su antiguo esplendor. Aprovechando las labores de restauración, se añadieron más tubos, lo que hizo que "la voz de Júpiter" terminara pesando 150 toneladas. Hoy en día, cuenta con 9999 tubos en total. ¡Imagínate cómo tiene que sonar!

Las "decoraciones" del techo del Royal Albert Hall son conocidas como las "setas" y en realidad no tienen una función decorativa

Debido a su inusual techo abovedado, el Royal Albert Hall, en realidad, tenía una acústica espantosa. Lamentablemente, a la hora de diseñarlo, no tuvieron este pequeño detalle en cuenta. Por suerte, en la década de los sesenta se contrató a un equipo experto para resolver este problema. ¿Te imaginas cuál fue la solución? Te lo contamos: colgar 135 difusores acústicos de fibra de vidrio en la parte superior del auditorio. Lo creas o no, funcionó. El tristemente famoso eco desapareció. Y actualmente, han conseguido reducir la "decoración" a 85 difusores.

Si miras hacia arriba, verás una especie de setas planas invertidas. Por lo visto, esa curiosa forma es precisamente el truco para que funcionen los difusores. De ahí, su gracioso apodo.

La reina Victoria colocó la primera piedra del Royal Albert Hall

En 1867, se celebró una gran ceremonia para festejar la construcción del Royal Albert Hall. A ella asistió la mismísima reina Victoria, que tuvo el honor de colocar la primera piedra del edificio. Para ello, utilizó una pala de oro. Si te sientas en la butaca 87 de la fila 11 de la platea K, podrás ver la inscripción. ¡Solo tienes que elegir el asiento adecuado!

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Y hasta aquí nuestra lista de datos interesantes y curiosos sobre el Royal Albert Hall. ¡Esperamos que los hayas disfrutado! Seguro que, con toda esta sabiduría, disfrutas mucho más de tu visita del Royal Albert Hall. Y ya que estás en la zona, ¿por qué no te acercas hasta Kensington Palace? Solo tienes que darte un corto y agradable paseo por el parque para llegar. Puede que hasta te encuentres con alguna que otra ardilla de camino, ¡hay muchas por la zona!

El acceso a estos dos monumentos londinenses, así como la entrada a montones de atracciones turísticas y actividades divertidas en Londres están incluidas en The London Pass®, así que no dudes en consultar sus ventajas antes de viajar a Londres. Con tu pase, disfrutarás de descuentos increíbles en las entradas para las principales atracciones de Londres.

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Cabina telefónica roja y Big Ben de fondo, Londres. Top 10 atracciones de Londres.
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Las 10 atracciones turísticas más populares de Londres

No hace falta caminar mucho en Londres para toparse con una atracción turística famosa. Esto se debe a que muchos de los puntos de interés más importantes, como el Palacio de Buckingham, el Big Ben, el London Eye, Piccadilly Circus o el West End, se encuentran a poca distancia unos de otros. De hecho, con tantas atracciones turísticas en pleno centro de Londres, es inevitable que las que están un poco más alejadas, como el Palacio de Hampton Court o el Jardín Botánico de Kew Gardens, se queden a las puertas de figurar entre las 10 atracciones turísticas más populares de Londres, a pesar de ser estupendas. ¿Te preguntas qué monumentos, museos y distritos se han colado entre los 10 primeros puestos? Pues estás a punto de descubrirlo... 1. Parliament Square La Plaza del Parlamento (Parliament Square) es básicamente un gran museo al aire libre. En esta emblemática plaza podrás poner tu reloj en hora gracias a las campanadas del Big Ben, contemplar la grandiosa arquitectura gótica del Palacio de Westminster (también conocido como Houses of Parliament) y visitar el que quizás sea el monumento más impresionante de Londres. No, no nos referimos a las estatuas de Winston Churchill, Millicent Garrett Fawcett y Mahatma Gandhi de la plaza (aunque también deberías acercarte a verlas); ni al encantador Westminster Bridge. Nos referimos a la Abadía de Westminster, una joya arquitectónica que te dejará con la boca abierta. Recorre los vastos y silenciosos pasillos de esta obra maestra del gótico y sumérgete en 1000 años de historia británica. Sus altísimas vidrieras y sus techos abovedados han sido testigos de todo tipo de acontecimientos regios. No te pierdas el Rincón de los Poetas (Poets’ Corner), donde encontrarás monumentos conmemorativos en honor a las grandes figuras de la literatura británica, entre ellas Shakespeare, Dickens, Austen y las hermanas Brontë. 2. Museo de Historia Natural El Museo de Historia Natural de Kensington es, sin duda, el museo más popular de Londres. En sus salas encontrarás todo tipo de especímenes extraños, maravillosos e inimaginablemente antiguos, desde enormes cráneos de triceratops hasta diminutos trozos de meteoritos de 4500 millones de años de antigüedad. Explora la historia de nuestro planeta desde su origen y déjate sorprender por el minúsculo lugar que ocupa la humanidad en los millones de años de existencia de nuestro hogar en el cosmos. Y todo ello en el contexto de un edificio fascinante repleto de escalinatas majestuosas e imponentes techos abovedados. 3. London Eye Esta maravilla de South Bank es la mayor noria de observación de Europa y una forma estupenda de disfrutar de unas de las mejores vistas de Londres sin tener que acabar con agujetas al día siguiente. Sube a bordo de una de las cabinas de London Eye para dar una emocionante vuelta de 30 minutos que te elevará a 135 metros sobre el Támesis, y disfruta de las vistas panorámicas de la ciudad. Alcanzarás a ver muchos de los principales monumentos de Londres, como la Catedral de San Pablo, el Palacio de Buckingham, el Big Ben, el Puente de la Torre, el Shard y, si el día está despejado, puede que veas las torres del Castillo de Windsor, al oeste de la ciudad. 4. Museo Británico Puede que no tenga tanto tirón como el Museo de Historia Natural, pero el Museo Británico tampoco se queda atrás en popularidad. Las 4 millones de visitas que recibe al año le aseguran un puesto relevante en el podio de las 10 atracciones turísticas más populares de Londres. Y, para añadir aún más interés al asunto, las piezas más llamativas y fascinantes de su enorme colección son también algunas de las más polémicas. No te pierdas, por ejemplo, la Piedra Rosetta, la temible serpiente azteca de dos cabezas, el moái de la Isla de Pascua y, quizás los más controvertidos de todos, los mármoles del Partenón. 5. The Shard ¿El London Eye no te parece lo bastante alto? No pasa nada, para eso está el mirador en la planta 72 del rascacielos The Shard, el edificio más alto del Reino Unido. Toma el rapidísimo ascensor que te llevará a lo más alto en tan solo 60 segundos. Desde el Mirador The Shard, a unos 304 metros sobre las calles de Southwark, disfrutarás de unas vistas que abarcan kilómetros (dicen que hasta 40 km en un día despejado). Y si quieres hacer que la experiencia sea aún más especial, haz una parada en la planta 69 para tomarte una copa de champán en el bar, te sentará de maravilla para calmar los nervios si las alturas te impresionan un poquito. 6. Torre de Londres Los muros de la Torre de Londres han sido testigos de más asesinatos, intrigas y torturas que un episodio de Juego de Tronos. Aquí es donde los hijos de Eduardo IV (también conocidos como los Príncipes de la Torre) desaparecieron sin dejar rastro en 1483; donde fue asesinado Enrique VI en 1471, y donde perdieron la cabeza no una, sino dos de las esposas de Enrique VIII (Catalina Howard y Ana Bolena, concretamente). Echa un vistazo a la valiosísima colección de las Joyas de la Corona, que incluye espadas, cetros, anillos y amuletos reales y, por supuesto, la legendaria Corona de San Eduardo, que llevaron Isabel II y Carlos III en sus coronaciones. Y, por supuesto, no olvides saludar a los cuervos residentes y a los Beefeaters. 7. Tate Modern El llamativo edificio de ladrillo visto con una chimenea enorme que alberga la Tate Modern no es un capricho artístico, sino una antigua central eléctrica que funcionó en la orilla sur del Támesis hasta 1981. Adéntrate en la cavernosa Sala de Turbinas, un vasto espacio de cinco plantas que ha albergado exposiciones de artistas de la talla de Ai Weiwei, Anish Kapoor y Louise Bourgeois. Esta fantástica galería de arte moderno cuenta también con una colección permanente plagada de obras maestras de las principales figuras del arte del siglo XX y finales del XIX. ¿Lo mejor? ¡Que el acceso a la colección permanente es gratis! Así que no tienes excusa para no entrar... Eso sí, antes de salir, asómate a la terraza de la cafetería para disfrutar de unas vistas impresionantes de la Catedral de San Pablo. 8. Hyde Park Hyde Park es el parque más famoso y visitado de Londres, y no es precisamente por casualidad. Además de una preciosa zona verde en la que disfrutar de la calma y la vegetación en mitad de la ciudad, este parque tiene mucho más que ofrecer. Por ejemplo, los cuidados y floridos jardines del Palacio de Kensington en el extremo oeste del parque, donde encontrarás también la estatua de la reina Victoria, el majestuoso Albert's Memorial, la encantadora estatua de Peter Pan y mucho más. Avanza hacia el este para contemplar el lago Serpentine y la fuente en honor a Lady Diana de Gales. Y mantén siempre los ojos bien abiertos para no perderte a las simpáticas ardillas que habitan el parque. 9. St Paul’s Cathedral La Catedral de San Pablo, uno de los monumentos más emblemáticos del skyline londinense, surgió majestuosamente de las cenizas del Gran Incendio de Londres y, desde entonces, ha sobrevivido a dos guerras mundiales y ha sido testigo de innumerables funerales de Estado, bodas reales y otros acontecimientos nacionales. Su imponente cúpula, su enorme altar dorado y su gran órgano del siglo XVII hacen de este monumento uno de los imprescindibles de Londres. Cruza el Millennium Bridge para disfrutar de unas vistas inmejorables de la catedral y prepárate para descubrir todos los secretos de este popular monumento londinense. 10. Buckingham Palace Y, por último, pero no por ello menos importante, en nuestra lista de las 10 atracciones más populares de Londres, el Palacio de Buckingham. Echa un vistazo también a las piezas de la Colección Real en The Queen's Gallery, situada en el antiguo emplazamiento de la capilla de la reina Victoria, justo al lado del palacio. Acércate al palacio sobre las 11:00 de la mañana si no quieres perderte la popular y concurrida ceremonia del Cambio de Guardia. O, si prefieres vivir una experiencia diferente en Buckingham Palace, anímate a resolver un crimen en sus inmediaciones. En cualquier caso, una visita a la más regia de las residencias reales debería considerarse esencial en cualquier viaje a Londres. ¡No te la pierdas! 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Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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Qué hacer en Londres el lunes: una guía práctica

Los lunes en Londres son, como en casi todas las ciudades, el día en el que la gente regresa de nuevo al trabajo/universidad/escuela. Es decir, el lunes es la expresión máxima de la rutina, pero tú eres un turista profesional y puedes ser espontáneo. Todas las atracciones de Londres permanecen abiertas los lunes, pero no hay tantísima gente como los fines de semana, así que es un día perfecto para ti. ¿Buscas cosas divertidas y emocionantes que hacer en Londres un lunes? Tanto si viajas en familia, en pareja o en solitario, encontrarás un montón de lugares que explorar. Esta práctica guía te ayudará a decidir por dónde empezar. el lunes a ver Londres. Estas son algunas de nuestras cosas favoritas para hacer en Londres el lunes: Visitar un museo o galería Ir a un monumento emblemático Hacer un tour por el teatro de Shakespeare, el Globe (o ver una obra de teatro) ¡Ir de compras! Dar un paseo por Kew Gardens o el zoologico de Regent’s Park Museos y galerías La cultura es el pegamento que une nuestro pasado con nuestro presente. O algo así. Tal vez nosotros mismos necesitemos absorber un poco más de cultura, y en ese caso podríamos decir cosas más acertadas al respecto. En cualquier caso, si buscas una buena dosis de alimento intelectual, Londres tiene montones de opciones. El Museo de Historia Natural de South Kensington abre todos los lunes a partir de las 10 de la mañana. Alberga una colección impresionante de huesos de dinosaurios, especímenes de plantas y animales y exposiciones de ciencias de la tierra. Con zonas interactivas para los niños —y los adultos, no te preocupes— es una experiencia educativa extraordinaria. No te pierdas el enorme esqueleto de una ballena azul colgando sobre el vestíbulo, bautizado Hope (Esperanza, como tu tía). Será difícil que no lo veas. Justo al lado se encuentra el Museo de la Ciencia, otro de los museos más famosos de Londres. Además de exposiciones premiadas, objetos emblemáticos e historias de increíbles logros científicos, cuenta con su propio cine IMAX. La Tate Modern es una visita obligada para los amantes del arte. Ubicado en una antigua central eléctrica junto al río, este museo gigantesco expone una amplia gama de arte moderno internacional y contemporáneo, y sus instalaciones temporales en el Turbine Hall dan siempre mucho que hablar. Para encontrarte con el arte del pasado, ve a la National Gallery, en Trafalgar Square, para inspeccionar algunos de los 2,300 cuadros que suelen tener en exhibición, desde el siglo XII hasta el XX. Verás con tus propios ojos pinturas famosísimas que ya conoces, como los girasoles de Van Gohg o el retrato de esa extraña pareja, los Arnolfini, inmortalizados por Jan van Eyck en 1434. Estos son sólo algunos de los principales museos y galerías de Londres; otros son el Museo Victoria & Albert (un favorito entre nosotros por sus increíbles exposiciones en torno a la moda y la ropa), el Museo Británico, la National Portrait Gallery, la Galería Saatchi, el Museo del Transporte de Londres y muchos, muchos más. Además, la entrada general a las colecciones de estas instituciones es totalmente gratuita. Fantástico. Los monumentos más emblemáticos de Londres Con al menos dos mil cincuenta años de historia, no es de extrañar que Londres esté llena de lugares emblemáticos. Una de las mejores maneras de ver un montón en el mismo día es en un recorrido en autobús Hop-on Hop-off por las concurridas calles de Londres para explorar algunos de los edificios y monumentos más famosos de la ciudad. Un lunes, las atracciones, a menudo abarrotadas, estarán más tranquilas, lo que te permitirá explorar más a fondo. Empieza por la Torre de Londres y camina dentro de una de las fortalezas más famosas del mundo, cuya construcción se remonta a la conquista normanda. Este lugar está repleto de historia, de leyendas, y de joyas. Aquí es donde se guarda el legendario tesoro de la casa real británica. Ve a ver con tus propios ojos los deslumbrantes diamantes y las coronas y todos los demás “complementos” que han usado los monarcas a lo largo de los siglos. Saluda a los cuervos que habitan en la Torre de nuestra parte, y pide a algún cuidador que te cuente su historia. La abadía de Westminster es una visita obligada. Esta abadía gótica, una de las estructuras más famosas de Gran Bretaña, es patrimonio mundial de la UNESCO y el recinto sagrado de coronación de los monarcas británicos desde 1066. Otra de las atracciones clásicas de Londres es el Big Ben, que después de cinco largos años envuelto en andamios y plásticos, por fin regresa a su esplendor, más brillante que nunca y puntual como siempre. Por último, el palacio de Hampton Court, que era la residencia favorita de Enrique VIII, es una excursión fantástica para toda la familia. Con actores y actrices que se pasean disfrazados, todo el palacio cobra vida con la magia del pasado. No está cerca del centro de Londres, eso sí, y por eso dijimos “excursión”. Experimenta un lunes de drama Se puede argumentar que Londres es la ciudad donde nació la versión moderna del teatro que conocemos hoy en día, en la que uno paga un boleto y recibe su dosis de catarsis trágica o de risas de comedia, o una combinación de las dos. Es el negocio del teatro, el “show bussines” que empezó en la época de Isabel I, por ahí del siglo XV o XVI, con dramaturgos como Christopher Marlowe y tu querido William Shakespeare. Visita el Globe, un teatro que se construyó lo más parecido al original posible, para replicar la experiencia del teatro isabelino ante un público contemporáneo. Además de ir a ver una obra de Shakespeare, también puedes visitar el Globe durante el día. Tienen visitas guiadas y un museo súper interesante. El Globe, como su original de 1599, es un teatro al aire libre, así que si quieres ver “una de Shaky” en invierno, inténtalo en el Sam Wanamaker, un teatro interior iluminado por velas contiguo al Globe. El West End es el Broadway londinense, donde se encuentran los grandes musicales y las obras exitosas del momento repartidos entre varios grandes recintos teatrales. La otra gran institución del teatro británico está, como el Globe, en la margen sur del Támesis, junto al Southbank Center, y es el National Theater. Mercados y compras Para ir de compras, el lunes es tan bueno como cualquier otro día de la semana. ¿Qué mercadillos hay en Londres? Ve al bullicioso mercadillo de Camden para encontrar variedad de productos alternativos y únicos, montones de ropa vintage y souvenirs. Si buscas regalos bonitos, el mercado de Covent Garden es una gran opción. En realidad, son tres mercados en uno. Repletos de todo tipo de antigüedades y ubicado en el mismo centro de la ciudad, los lunes es el día de las antigüedades en el Apple Market de Covent Garden. Otro mercado que está dando mucho de qué hablar es el de Spitafields, en East London, con puestos de diseñadores y artesanos independientes, comida de calle deliciosa, tiendas pop-up y eventos especiales, aquí seguro encuentras algo original e interesante. Y siempre estará Oxford Street, uno de los mejores destinos de compras de Londres, donde se encuentran grandes almacenes como John Lewis y Selfridges. Muy cerca puedes explorar Regent Street, Bond Street y Carnaby Street en Soho, con tiendas de las mejores marcas y diseñadores de moda. En Soho también tienes Liberty, los famosos grandes almacenes. Casi todas las tiendas abren hasta las 9 de la noche los lunes. Un lunes de paz Tal vez, después de un largo fin de semana de caminar entre hormigón y edificios de ladrillo, necesitas escuchar pajaritos y sentir la tierra bajo la suela de tus zapatos. Por suerte, hay muchos lugares en Londres para disfrutar del aire fresco, pero sin duda uno de los más impresionantes es Kew Gardens, el jardín botánico que es el orgullo de la ciudad. Aunque viajes en invierno, siempre está bello y hay alguna exhibición especial de temporada. Más céntrico que Kew Gardens, y animado por la vida de los muchos animales que lo habitan, el London Zoo en Regents Park es otra opción excelente para pasar un lunes al aire libre. ¿Listo para seguir la semana? Ahora que ya sabes qué hacer este lunes en Londres, sigue planeando tu semana con el London Pass. Ya seas un nuevo habitante de la ciudad, o que vengas a pasar unos días, con este pase turístico podrás acceder a un montón de atracciones, monumentos y experiencias en las que tal vez no habías pensado (¡tenemos más de 90 atracciones asociadas!). London Pass te ayuda a ahorrar hasta un 50% del costo combinado de las entradas, para que puedas viajar tranquilo y aprovechar tu tiempo al máximo en Londres. Ahora solo esperamos que no te llueva demasiado...
Anna Rivero
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Curiosidades del Palacio de Buckingham

El Palacio de Buckingham es una visita obligada para cualquiera que visite Londres en verano, cuando las habitaciones de estado se abren al público. Puede que seas un gran fan de la familia real o que simplemente quieras ver uno de los mayores símbolos de Gran Bretaña. No importa. Seguro encuentras algo que te fascine en sus suntuosos e históricos interiores. Y si tu viaje es en invierno, siempre te puedes acercar a verlo por fuera. El palacio tiene una historia larga y colorida. No sería británico sin ella. Así que, sin más preámbulos, he aquí algunos datos fascinantes sobre el Palacio de Buckingham que quizá no conozcas. La reina Victoria fue la primera soberana británica que vivió en el Palacio de Buckingham El Palacio de Buckingham fue construido por órdenes del rey Jorge IV a finales del siglo XVIII, aunque su historia se remonta mucho más atrás. De hecho, se remonta a la Edad Media, cuando el lugar formaba parte del señorío de Ebury. Nosotros tampoco habíamos oído hablar de dicho señorío. El sitio fue utilizado para diferentes edificios por diferentes personas, incluyendo a Enrique VIII en el siglo XVI. Sin embargo, una vez finalizadas las obras proyectadas por el rey Jorge IV, éste nunca tuvo la oportunidad de llamarlo hogar. Su primera residente oficial fue la reina Victoria, que se instaló en él unos años después, en 1837. Fue entonces cuando el palacio se convirtió en la residencia real oficial. Desde entonces, muchos monarcas han ido y venido. Fue la residencia principal de la fallecida reina Isabel II, y actualmente está en renovación, así que de momento Carlos III no lo habitará. Los Salones de Estado están abiertos al público en verano Como el Palacio de Buckingham era una residencia real en funcionamiento, abrir sus puertas al público no siempre era práctico. Las galerías y habitaciones de estado se abrían al público en agosto y septiembre, cuando la reina se iba a Escocia de vacaciones, y así seguirá siendo. El palacio está repleto de obras maestras de arte, algunas de las cuales seguro que reconocerás La Colección Real de obras de arte abarca esculturas, pinturas, tapices y muchos otros objetos de gran valor. Pero lo que verás en el palacio es sólo una pequeña muestra del gigantesco tesoro. No obstante, también podrás encontrar algún Rembrandt o Rubens expuestos a la vista de todos. Una de las pinturas más destacadas es el enorme cuadro de la coronación de la reina Victoria, que hay que ver para creer. Es realmente grande. El palacio se salió del presupuesto, pero por mucho El estimado arquitecto John Nash transformó la Buckingham House original en el fastuoso palacio que es hoy en día. Sin embargo, se salió del presupuesto accidentalmente. Si te fijas en los “detalles” dorados, te harás una idea de por qué. Finalmente lo despidieron de mala manera. Pero sin su error, no tendríamos el palacio que todos conocemos y amamos hoy. Así que en realidad Nash debería ser perdonado. Hay más de 700 habitaciones en el palacio El Palacio de Buckingham ha acogido a miles de visitantes a lo largo de los años. Y con la friolera de 775 habitaciones, lo tienen muy fácil. Este número incluye 52 habitaciones reales y de invitados, 188 habitaciones del personal, 19 camarotes y 78 baños. En total, se puede decir que hay espacio más que suficiente para la Familia Real y todos sus amigos. Imagínate las fiestas de pijama que se podrían hacer... Un gran fan de la familia real logró colarse tres veces Uno de los muchos datos del Palacio de Buckingham que quizá no conozcas es la historia protagonizada por Edward Jones. ¿Quién es Edward Jones, te preguntas? Pues bien, el pequeño Jones, o como le conocen aquí, “the boy Jones”, era un muchacho muy apasionado de la familia real. Tanto, que consiguió colarse en la residencia tres veces. Bueno, al menos fue atrapado tres veces. Dicen que consiguió robar la ropa interior de la reina Victoria (¡Edwaaaard!), así como comida de las cocinas. Incluso se jactó ante la prensa de haberse sentado en el trono. No fue la jugada más inteligente, señorito Jones. Finalmente lo mandaron a Australia donde, podemos imaginar, intentó entrar en las casas de la gente y sentarse en sus sillas. No podemos confirmar ni negar si lo hizo. De película... ¿Quién vive en el Palacio de Buckingham en Londres? Cientos de personas viven en el palacio La reina Isabel no vivía sola en su gran palacio. El príncipe Felipe y el príncipe Eduardo, su esposa y sus hijos también residían allí. Además, la casa real cuenta con más de 800 empleados que viven en el palacio. Algunas cosas inesperadas Ninguna lista de datos sobre el Palacio de Buckingham estaría completa si no se observan algunos de sus elementos más sorprendentes. Además de la sala del trono y los extensos terrenos, dentro de sus muros ocurren muchas cosas. Hay un cine, una piscina, una oficina de correos, una comisaría, una clínica e incluso un cajero automático. El Palacio de Buckingham es básicamente un pueblecito con todos los servicios. Durante la Segunda Guerra Mundial, la realeza se negó a abandonar el palacio Los miembros de la casa real británica siempre han sido duros de pelar. Como sabrás, Londres sufrió bombardeos intensos durante la Segunda Guerra Mundial. Y el Palacio de Buckingham, como símbolo cultural y de poder, se convirtió en un objetivo muy pronto en la contienda. Se les aconsejó (insistentemente) que se marcharan por su propia seguridad, pero el rey Jorge VI y la reina consorte Isabel “kept calm and carried on”, negándose a marcharse, a pesar de que el palacio fue atacado nueve veces en el transcurso de la guerra. Hay una manera de saber si el monarca está en casa Lo más seguro es que ningún miembro de la casa real te invite a merendar té con pastelitos y sandwiches de pepino en Buckingham, pero si estás de paso por allá y te preguntas con verdadera curiosidad si el monarca está en casa, te decimos cómo averiguarlo. Hay un código supersecreto que lo revela. ¿Quieres saber cuál es? Es muy secreto. Tiene que ver con una bandera. Si la Union Jack ondea sobre el palacio, no tienes suerte: no está en casa. Sin embargo, si está la bandera de la casa real, entonces sí. Aha, es una pieza magistral de la discreción. Pero no se lo digas a todo el mundo porque tenemos que mantener el misterio. Y esta es nuestra selección de datos y curiosidades del Palacio de Buckingham que tal vez no conocías (a no ser que seas un auténtico fanático). ¿Tienes más chismes de Buckingham? ¡Cuéntanos! Queremos saberlo todo. Si la fiebre por la realeza británica te sigue devorando, puedes visitar el castillo de Winsdor, y también el palacio de Hampton Court, la residencia favorita del tirano Tudor favorito de todos, el rey Enrique VIII. ¿Qué significa Buckingham en español? "Buckingham" es una palabra inglesa y en español significa "Buckingham". No tiene traducción. Se refiere a varios lugares y edificios en el Reino Unido, pero en particular al Palacio de Buckingham en Londres, que es la residencia principal de la Reina Isabel II. ¿Cuánto se tarda en visitar el Palacio de Buckingham? El tiempo que se tarda en visitar el Palacio de Buckingham depende de varios factores, como el interés de la persona en la historia y la arquitectura del palacio, el tamaño del grupo y el tiempo disponible. En general, se recomienda planificar entre 2 y 3 horas para visitar el Palacio de Buckingham y ver todas las exhibiciones y puntos turísticos. Sin embargo, es posible que algunas personas puedan visitar el palacio en un tiempo más corto o prolongar su visita si desean ver más detalles y aprender más sobre la historia del lugar. ¿Cuánto cuesta una entrada al Palacio de Buckingham? El precio de la entrada al Palacio de Buckingham puede variar dependiendo de la temporada y la forma en que se adquiere el billete. Actualmente, los precios de las entradas para visitar el palacio en persona suelen oscilar entre 25 y 30 libras esterlinas por persona, pero es posible que haya ofertas especiales o descuentos disponibles en ciertas épocas del año. Es recomendable revisar el sitio web oficial del palacio o un sitio de viajes en línea para obtener información actualizada sobre los precios y las opciones de compra de entradas. El London Pass te da acceso a todas estas fabulosas casas reales para que imagines la vida que transcurre entre sus muros. No más cuidado que no te corten la cabeza...
Anna Rivero

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