¿Quién está enterrado en la abadía de Westminster?

Fecha de publicación: 17 de julio de 2024

¿De paseo por Londres? ¡Qué suerte! Ve a la abadía de Westminster, es una maravilla. Es uno de los edificios religiosos más célebres del mundo, y definitivamente el más importante y lleno de simbolismo para el Reino Unido. Si quieres saber quién está enterrado en esta abadía gótica, sigue leyendo.

Aunque Westminster se asocia más a coronaciones y bodas reales, es también el lugar de descanso final de miles de personas (más de 3,300 dice Wikipedia), desde monarcas y reinas consortes hasta poetas, científicos y políticos; una verdadera colección de ilustres difuntos, y además hay placas que conmemoran a personas que aunque no estén enterrados ahí, forman parte de la psique británica, como Lady Di o las hermanas Brontë. Es como el Paseo de la fama en Los Ángeles, pero con tumbas y vitrinas de colores.

Así que aquí te va una pequeña selección de nuestros ilustres muertos predilectos:

  • Isabel I (la de Shakespeare)
  • Sir Isaac Newton (el de la manzana)
  • El doctor Livingston (el de “el doctor Livingston, supongo”)
  • Kipling (el de Mowgli)
  • El soldado desconocido (el de todas las malditas guerras)
  • Y otros cuantos más...

Eduardo el Confesor

Eduardo el Confesor fue uno de los últimos reyes anglosajones de Inglaterra antes de que entraran los normandos a reinar. Él fue responsable de la reconstrucción de la abadía de Westminster durante su reinado entre 1042 y 1066. Tras una infancia turbulenta en la que Inglaterra fue objeto de incursiones e invasiones vikingas, Eduardo pasó 25 años en el exilio, hasta que fue recibido como rey. Fue el primer anglosajón y el único rey de Inglaterra en ser canonizado, en 1161. Desde Eduardo el Confesor hasta Jorge II, la mayoría de los reyes y reinas fueron enterrados aquí.

Eduardo V

El pobre Eduardo V fue nombrado rey de Inglaterra con tan solo 12 años, cuando murió su padre en 1483. Nunca fue coronado y solo reinó durante 86 días antes de que su tío Ricardo III se hiciera con el trono y los enviara a él y a su hermano a la Torre de Londres. Se les recordaría para siempre como “Los Príncipes de la Torre” tras desaparecer en 1483. El destino de los dos niños sigue siendo un misterio, pero se cree que fueron asesinados por orden de Ricardo III.

En 1674 se descubrieron unos huesos de infantes en una escalera de la Torre y el rey Carlos II los colocó en la Abadía de Westminster. Sin embargo, nunca se ha demostrado que los huesos pertenecieran a los príncipes.

Ana de Cleves

La desafortunada cuarta esposa de Enrique VIII, Ana de Cleves solo estuvo casada durante 6 meses antes de que el matrimonio fuera anulado. Originaria de Dusseldorf, la acarrearon para una boda concertada por motivos políticos en 1540. Sin nunca haberla visto más que en los retratos que encargó a Hans Holbein, a Enrique no le gustó la versión “física” de Ana. Después de la anulación del matrimonio, se la llamó “la querida hermana del rey” y acabó sobreviviendo a todas las demás esposas de Enrique VIII. Falleció en 1557, y es la única esposa de Enrique VIII que está enterrada en la abadía. Su tumba es un poco difícil de encontrar.

Isabel I

Definitivamente uno de los personajes más célebres de la abadía. Isabel I fue la hija de Enrique VIII y Ana Bolena. Su reinado, conocido como la era isabelina, se caracterizó entre otras cosas por una explosión de creatividad en la poesía, el teatro y la música, así como por la exploración y colonización del nuevo mundo, con dramaturgos como Shakespeare y Christopher Marlowe llenando los primeros teatros de Londres, y exploradores como Francis Drake y Walter Raleigh navegando por los siete mares. La reina Isabel I nunca se casó ni tuvo hijos y murió tras 44 años en el trono, en 1603. Comparte su tumba con su hermanastra María I.

Isaac Newton

Considerado uno de los científicos más influyentes de todos los tiempos, Isaac Newton fue un físico y matemático conocido por sus trabajos sobre las leyes de la gravitación, la mecánica clásica, el cálculo, el movimiento planetario y la óptica, entre otros grandes logros. Fue nombrado presidente de la Royal Society y caballero por la reina Ana en 1705. Los restos mortales de Stephen Hawking se encuentran no muy lejos de los de él.

Charles Darwin

Naturalista y geólogo, Darwin es mundialmente conocido por su contribución a la ciencia de la evolución y la publicación de El origen de las especies, donde introdujo el proceso de selección natural y la revolucionaria idea de que los seres humanos descendemos del mismo ancestro que los simios, y todos los seres vivos de un ancestro común.

David Livingstone

Famoso por su exploración de África y su infame encuentro con Henry Morton Stanley que introdujo la cita “Dr. Livingstone, supongo”, David Livingstone fue un explorador, misionero y uno de los individuos más prolíficos de la Gran Bretaña victoriana. Procedente de la clase trabajadora, no sólo descubrió las fuentes del río Nilo, sino que también hizo una cruzada por la abolición de la esclavitud. Murió en 1873 en Zambia, donde está enterrado su corazón.

Charles Dickens

Uno de los escritores ingleses más queridos de todos los tiempos, gran creador de personajes que han pasado a formar parte de la imaginación de todos como David Copperfield y Oliver Twist, Charles Dickens es sinónimo de la época victoriana. A lo largo de su vida, escribió novelas, novelas cortas, cuentos, artículos, dio conferencias y realizó campañas en favor de la educación y los derechos de los niños.

Dr. Samuel Johnson

Es el célebre autor del Diccionario de la lengua inglesa, publicado en 1755 tras 9 años de trabajo. Dr. Samuel Johnson fue uno de los escritores más influyentes del siglo XVIII. Su diccionario fue considerado el predominante hasta la introducción del Oxford English Dictionary 150 años después.

Geoffrey Chaucer

El padre de la literatura inglesa fue el primer poeta en ser enterrado en la abadía de Westminster, en una parte del recinto que hoy se conoce como el Rincón del Poeta. Cualquiera que haya estudiado literatura inglesa estará familiarizado con su obra más famosa, los Cuentos de Canterbury. En uno de ellos, “La esposa de Bath”, por fin se dio respuesta a la apremiante pregunta: ¿qué quieren las mujeres?

Rudyard Kipling

Otro icono literario enterrado en el Rincón del Poeta es el autor de El libro de la selva, Rudyard Kipling. Nacido en la India en la época en la que los británicos seguían tomando té por allá, Rudyard fue uno de los principales innovadores de los relatos cortos y sus libros para niños siguen siendo leídos hoy en día.

Laurence Olivier

Quizá uno de los actores más famosos del mundo, Laurence Olivier dominó los escenarios británicos de mediados del siglo XX e interpretó más de 50 papeles en el cine. Trabajó estrechamente con Noel Coward y Ralph Richardson. Fue codirector del teatro Old Vic. Dirigió y protagonizó junto a Marilyn Monroe El príncipe y la corista y estuvo casado con la actriz Vivien Leigh durante 20 años.

A lo largo de su vida, recibió el título de caballero y la Orden del Mérito, así como numerosos premios de interpretación, incluidos cuatro premios de la Academia. El auditorio más grande del National Theatre lleva su nombre y cada año se le rinde homenaje con los premios Laurence Olivier. Una verdadera leyenda de la interpretación

Aphra Behn

Virginia Woolf escribió en Una habitación propia: “Todas las mujeres juntas deberían dejar flores sobre la tumba de Aphra Behn en la abadía de Westminster. Fue por ella que ganamos el derecho a decir lo que pensamos”. Aunque la historia contada por el patriarcado se ha encargado de que casi la olvidemos, Aphra fue una famosa dramaturga, poeta y traductora británica del siglo XVII. Fue una de las primeras mujeres inglesas en ganarse la vida con la escritura y se convirtió en una leyenda al romper esas barreras culturales. Y no sólo eso, ¡también fue contratada por Carlos II como espía!

El soldado desconocido

Un soldado británico no identificado, fallecido durante la Primera Guerra Mundial, representa a los miles de personas que dejaron su vida en el campo de batalla. Se exhumaron seis cuerpos de varios campos de batalla, y se colocaron en ataúdes sin nombre antes de seleccionar uno para enterrarlo en la Abadía de Westminster. Hay muchas tumbas en el suelo de este templo, pero ésta es la única que no se puede pisar.

Y esto es nada más una muestra pequeña de todas las historias que siguen vivas en la memoria de las viejas piedras de la abadía de Westminster, a un lado del Támesis. Aparta un par de horas para perderte entre ellas.

La visita a la abadía de Westminster forma parte de los monumentos y atracciones asociados al London Pass de Go City, la mejor manera de aprovechar tu viaje a Londres (¡y de ahorrar unas cuantas libras en el precio combinado de las entradas!).

Anna Rivero
Experto/a en Londres

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10 datos sobre el Royal Observatory Greenwich

Hemos recopilado 10 datos sobre el Royal Observatory Greenwich, entre los que se incluyen... Por qué se fundó Qué se puede ver allí hoy en día Cuándo y por qué cae su bola 1. Le debe mucho a uno de los arquitectos más famosos del país Antes de que Sir Christopher Wren diseñara monumentos emblemáticos como la catedral de San Pablo, fue profesor de astronomía en la Universidad de Oxford. Bajo este cargo, el rey Carlos II lo eligió para fundar el Royal Observatory Greenwich. Wren escogió entonces el emplazamiento de Greenwich, preparando así el escenario para la grandiosa historia del observatorio. 2. Antes de su creación, no existía un método estandarizado para medir el tiempo ¿Cómo fija la hora el Royal Observatory Greenwich? Bueno, es famoso sobre todo por albergar el meridiano de Greenwich. Esta marca longitudinal es esencialmente la longitud 0 y estandarizó el tiempo en forma del Greenwich Mean Time (GMT). Esto cambió las reglas del juego para todo, desde la navegación hasta los negocios globales. La estandarización fue enormemente beneficiosa a la hora de cartografiar el cielo nocturno, ya que permitió registrar distintos puntos de observación en función de su distancia respecto al meridiano de Greenwich. También fue incalculablemente útil para la navegación marítima, permitiendo cartografiar distancias, tiempos y rutas con eficacia gracias al uso de un punto longitudinal estándar. A medida que el mundo industrial tomaba forma, los trenes, las fábricas y las empresas globales pudieron utilizar el Greenwich Mean Time como medida universal del tiempo, agilizando los horarios de los viajes, las transacciones y los periodos de producción en todo el planeta. 3. El Royal Observatory Greenwich cuenta con una increíble colección de relojes Como referente del tiempo y la distancia, es de esperar que tengan una buena colección de relojes. Y el Royal Observatory Greenwich no decepciona en cuanto a sus piezas. La lista de relojes históricos —muchos de los cuales revolucionaron la forma de registrar, medir y controlar el tiempo en distintos sectores— es extensa. Destaca especialmente el reloj de péndulo ruso F.M. Fedchenko, del que se dice que es uno de los cronómetros de este tipo más precisos del planeta. El Reloj de la Puerta de Shepherd, montado en el muro exterior del observatorio, tiene una inusual pantalla de 24 horas. Book a self-guided (audio) tour with The London Pass® 4. Tendrás la seguridad de obtener las medidas exactas en el Royal Observatory Greenwich El Royal Observatory Greenwich cuenta con un conjunto de estándares públicos de longitud. Marcadas con clavijas de latón, estas medidas establecen la longitud exacta de diferentes unidades de medida imperiales, como la yarda y el pie. Así que, si tu estantería no encaja después de haberla medido con estas marcas, ¡algo estarás haciendo mal! 5. Carlos II creó el cargo de Astrónomo Real A medida que la exploración europea y el comercio internacional cobraban impulso, el rey Carlos II fue alentado a establecer un observatorio que pudiera ayudar a comprender la astronomía y la navegación. Al fundar el Royal Observatory Greenwich, también creó el puesto de Astrónomo Real. John Flamsteed fue la primera persona nombrada para el cargo. Solo ha habido 15 Astrónomos Reales desde que Carlos II creó el puesto a finales del siglo XVII. Podrás aprender todo sobre ellos durante tu visita al observatorio. 6. El Royal Observatory Greenwich es experto en dejar caer la bola Una bola del tiempo de color rojo intenso corona la Flamsteed House, uno de los edificios principales del complejo del observatorio. La bola sube hasta la parte superior de su mástil cada día, comenzando su ascenso a las 12:55, para después caer exactamente a las 13:00. Considerada uno de los primeros dispositivos públicos de señalización horaria del mundo, cayó por primera vez en 1833. Dirígete al Royal Observatory Greenwich para ver caer la brillante bola roja... llega unos minutos antes de que se eleve a las 12:55. No te retrases. No espera a nadie. 7. Es el lugar ideal para observar las estrellas en la capital Aunque su labor de investigación se ha trasladado a otra parte, el Royal Observatory Greenwich sigue siendo fundamental para la astronomía. No te pierdas las exposiciones de astronomía del Royal Observatory Greenwich, como el Planetario Peter Harrison, para descubrir los secretos de las estrellas. 8. Deberías explorar el parque, además del universo conocido, durante tu visita En la época en que el observatorio era principalmente una institución científica, ocupaba una gran extensión de lo que hoy es Greenwich Park. Las vistas desde la colina en la que se alza el observatorio son magníficas (y están protegidas por ley), con el Támesis como protagonista y telón de fondo del histórico National Maritime Museum. La zona fue en su día uno de los (muchos) cotos de caza favoritos de Enrique VIII. Todavía se pueden ver ciervos en una sección del parque (ahora en un recinto protegido para mantenerlos a salvo del gran Enrique). 9. Forma parte del sitio Patrimonio de la Humanidad de Greenwich Marítimo Efectivamente, el Royal Observatory Greenwich forma parte de un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Greenwich Marítimo es un conjunto de atracciones importantes para la historia marítima situadas en el centro de Greenwich y Greenwich Park. Entre ellas se encuentran el Cutty Sark, el último gran velero clíper que transportaba té, y el Old Royal Naval College, una obra maestra del barroco. Así que pon rumbo a Greenwich sin demora, capitán. 10. Es el centro del mundo Los datos sobre el meridiano de Greenwich del Royal Observatory Greenwich son impresionantes. Divide literalmente el mundo en los hemisferios occidental y oriental. Cada punto de la Tierra se midió en relación con su distancia al este o al oeste del meridiano cero. Ponte a cada lado de esa línea y estarás a caballo entre las dos mitades de nuestro planeta. Disfruta de todo lo que ofrece Londres con The London Pass® ¿Estás planeando tu viaje a Londres? Con The London Pass®, puedes explorar monumentos emblemáticos, lugares de moda y tours épicos, todo con un solo pase y por un único precio. No solo eso, sino que disfrutarás de ahorros de hasta el 50 % en comparación con la compra de entradas individuales para las atracciones. ✈️ Buy The London Pass® ✈️
Matthew Pearson
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¿Sabías que...? 10 datos sobre el castillo de Windsor

Es uno de los monumentos más emblemáticos de Londres, pero ¿cuánto sabes realmente sobre este castillo real, tan querido por el rey Carlos III y la difunta reina Isabel II? Sigue leyendo para conocer 10 datos sobre Windsor Castle, entre ellos: La razón por la que los repartidores de Deliveroo lo odian Cuántos visitantes recibe al año Y cómo su nombre ha cambiado el curso de la monarquía británica   1. Es el palacio ocupado durante más tiempo de Europa El edificio original se construyó en el siglo XI, tras la invasión normanda de Inglaterra. La construcción se inició bajo el mandato de Guillermo el Conquistador, que lo concibió como una fortaleza, pero se utiliza como residencia real desde el reinado de Enrique I. Enrique VIII lo usaba como un gigantesco centro de ocio, donde disfrutaba del tiro, el baile, la lucha y el tenis en sus terrenos. Era el refugio de fin de semana favorito de la difunta reina Isabel II, que vivió en el castillo de Windsor. Alrededor de otros 40 monarcas reinantes han vivido aquí a lo largo de la historia. Se encuentra a una distancia considerable del palacio de Buckingham: unos 35 kilómetros. 2. Sufrió un incendio en 1992 El castillo de Windsor ha sufrido varios incendios graves a lo largo de sus 1000 años de historia. Pero el más reciente —y el más dañino— ocurrió en noviembre de 1992. Una parte del castillo estaba en proceso de renovación y se cree que una cortina estaba demasiado cerca de un foco de construcción y se prendió fuego. El incendio se propagó rápidamente y 200 bomberos acudieron para ayudar a sofocar las llamas. Afortunadamente, debido a las obras de renovación, muchas salas se habían vaciado de obras de arte, muebles y otros tesoros históricos. Sin embargo, durante más de 15 horas, el fuego quemó gran parte del Recinto Superior, destruyendo nueve salas de Estado y dañando gravemente un centenar más. Los trabajos de restauración costaron unos 67 millones de libras actuales. La cuestión de quién debía pagar las reparaciones fue compleja y generó un intenso debate. Al final, se decidió que se pagaría mayoritariamente abriendo el palacio de Buckingham al público en determinadas épocas del año. 3. El castillo de Windsor tiene una colección de arte fantástica Menos mal que las salas se habían despejado durante las renovaciones, o el país habría perdido una colección de obras de arte fantástica. Uno de los platos fuertes de cualquier viaje al castillo de Windsor es ver la fabulosa colección de arte que se expone. Durante un recorrido por las numerosas y lujosas salas de Estado, salones y galerías se pueden contemplar obras maestras de Rubens, Miguel Ángel, Van Dyck y Rembrandt. En el interior del castillo de Windsor, la colección da fe de la riqueza y los gustos de la monarquía a lo largo de los siglos. 4. El castillo tiene 300 chimeneas Sí, y el trabajo de un solo hombre es cuidarlas todas. El deshollinador del rey (posiblemente la única persona que queda con ese increíble título de trabajo) se encarga de limpiar y encender los 300 fuegos del Castillo de Windsor. Lleva décadas haciéndolo, tras tomar el relevo de su padre en 1984. Es un trabajo enorme y antiguo que debe realizarse con un nivel de cuidado y atención dignos de un rey, por lo que aún no se ha subcontratado. 5. ...y casi 400 relojes Y de nuevo, el trabajo de un solo hombre es estar a cargo de todos ellos. El conservador horológico del castillo es responsable del mantenimiento de todas las piezas históricas. Muchas de ellas tienen mecanismos anticuados y muy complejos, por lo que se requiere mucha habilidad para mantenerlos todos en funcionamiento. Los dos fines de semana con más trabajo de su año son cuando cambian los relojes. Le lleva unas 16 horas adelantarlos todos una hora en primavera. Pero atrasar los relojes consume aún más tiempo. Esto se debe a que el conservador tiene que darles cuerda durante 11 o 23 horas, en lugar de simplemente retroceder una. A pesar de su tamaño, el castillo se encuentra dentro de una sola zona horaria, lo que facilita un poco las cosas. 6. La cocina es la más antigua del país La más antigua en funcionamiento, para ser exactos. Ha estado alimentando a reyes y reinas durante siglos y es una operación enorme, particularmente cuando el castillo celebra una cena de Estado. Y el sentido de la pompa y la ceremonia no se lo pone fácil al personal de cocina: por ejemplo, cada pequeño trozo de mantequilla tiene que ser enrollado a mano y sellado con la corona real. Para que todo el servicio de la cena funcione eficientemente, los relojes de la cocina se ajustan (por el hombre que ya conocemos) con cinco minutos de adelanto. Si quieres poner a prueba tus conocimientos sobre el Castillo de Windsor, ¡echa un vistazo a nuestro True or False self-test! 7. También hay un cambio de guardia en el Castillo de Windsor Al igual que en la otra residencia principal de la reina, el Palacio de Buckingham, el Castillo de Windsor tiene un cambio de guardia. Una ceremonia que significa que un nuevo grupo de soldados se hace responsable de vigilar el palacio, el Cambio de Guardia suele tener lugar a las 11:00 cada día. Intenta programar tu visita para presenciar este icónico evento militar. La proximidad y los vínculos históricos entre el Palacio de Buckingham y el Castillo de Windsor se reflejan en estas tradiciones ceremoniales. 8. El Castillo de Windsor atrae a más de un millón de visitantes cada año Y tú podrías ser uno de ellos, con la entrada al castillo incluida en tu London Pass. Su visitante más famoso (hasta que aparezcas tú, por supuesto) es Su Majestad el Rey Carlos III y su predecesora, la Reina Isabel II, quien sentía un afecto de larga data por el castillo. Y si te preguntas a qué distancia está el Castillo de Windsor del Palacio de Buckingham, está a unos 50 minutos en coche, lo que lo convierte en un destino perfecto para una excursión de un día. 9. La Familia Real tomó su apellido del castillo La actual Familia Real es originaria de ascendencia alemana, y su nombre era anteriormente Sajonia-Coburgo y Gotha. Durante la Primera Guerra Mundial, Jorge V cambió el nombre de su casa real debido al sentimiento público antialemán y a que el nombre resaltaba el linaje alemán de la familia. Así pues, el apellido familiar se cambió a Windsor y sigue siendo así hasta el día de hoy. Muchos suponen que el castillo lleva el nombre de la familia, pero no es así. De forma inusual en el mundo de los nombres reales, fue el edificio el que dio el nombre a la realeza, y no al revés. 10. El Castillo de Windsor tiene una entrada muy, muy larga Hay un acceso de 4,2 kilómetros hasta la puerta principal de Windsor Castle. Es un tramo largo para recorrer antes de entrar. Al parecer, la difunta reina tenía que recibir a todos los repartidores de Deliveroo en las puertas de la entrada. Y ha tenido discusiones encendidas con conductores de Uber que solo quieren dejarla en las puertas y hacerla caminar el resto. Pero, ¿cuántas habitaciones hay en el Castillo de Windsor para que un visitante las explore? Bueno, el castillo cuenta con más de 1.000 impresionantes habitaciones, lo que refleja su importancia como hogar de la monarquía. Por qué tienes que visitar el castillo de Windsor... El castillo de Windsor es un monumento imprescindible que destaca por su importancia tanto arquitectónica como histórica. Como el palacio ocupado durante más tiempo en Europa y uno de los hogares favoritos de la difunta reina, su herencia abarca cientos de años y es difícil de igualar. Quienes lo visiten pueden disfrutar de más de 1.000 habitaciones repletas de una extensa colección de arte, conocer el papel del castillo en acontecimientos significativos y presenciar ceremonias diarias como el Cambio de Guardia. A pesar de haber sobrevivido a incendios destructivos, el castillo sigue en pie como testimonio de la tradición real. No es de extrañar que atraiga a más de un millón de visitantes al año. Para quienes tengan interés en la monarquía británica o la arquitectura, una visita ofrece una oportunidad única de apreciar su grandeza y obtener valiosos conocimientos culturales. Incluso se podría decir... que es digno de un rey. Descubre todo lo que Londres ofrece con The London Pass® ¿Estás planeando tu viaje a Londres? Con The London Pass®, puedes explorar monumentos famosos, lugares de interés local y tours épicos, todo con un solo pase y por un único precio. 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