Tanto si sientes auténtica pasión por el Bardo como si solo quieres ver dónde se solían lanzar verduras podridas a los actores (spoiler: en realidad no era así), el Shakespeare’s Globe Theatre, en el Bankside de Londres, es uno de los lugares más fascinantes, evocadores y felizmente frikis de la capital.
Hace poco lo visité en un día radiante y puedo decir con total seguridad que es una de esas experiencias culturales que resultan sencillamente divertidas, incluso si no has vuelto a abrir un ejemplar de Macbeth desde el colegio.
Aquí tienes todo lo que necesitas saber antes de tu visita...
¿Por qué se debería visitar este noble teatro?
Para empezar, es precioso. Con su tejado de paja y su estructura de madera junto al Támesis, es el sueño de cualquier instagramer y el paraíso de los amantes de la historia. Pero más allá de su aspecto, este lugar es una celebración del teatro en vivo, la rebelión creativa y la innovación isabelina. No es solo una réplica: es un teatro en funcionamiento, un museo y un monumento vivo a uno de los mejores escritores en lengua inglesa. Además, ¿en qué otro sitio te explicarán por qué los isabelinos masticaban ajo para evitar la peste?
El escenario está listo...
Un breve relato de tiempos pasados: fuego, robo y fortuna
El Globe original fue construido en 1599 por la compañía de teatro de Shakespeare, después de que literalmente robaran un teatro, tablón a tablón, al otro lado del río (pioneros de la sostenibilidad). El South Bank era una zona un tanto turbia por aquel entonces, apodada «el pozo del pecado»; estaba llena de burdeles, fosos de lucha de osos y era el hogar perfecto para la emergente industria del espectáculo.
Trágicamente, en 1613, durante una representación de Enrique VIII, un cañón de escena falló y prendió fuego a la paja. Un incendio en un edificio hecho de madera y paja, ¿quién lo hubiera imaginado? El teatro se quemó en menos de dos horas pero, milagrosamente, nadie murió.
Se reconstruyó, pero los puritanos volvieron a demolerlo en 1644, lo que supuso el fin del Globe durante más de 300 años. Gracias, puritanos.
Sam Wanamaker, el más firme defensor del Bardo
Damos un salto hasta la década de 1970: el actor y director estadounidense Sam Wanamaker visita Londres y se indigna al no encontrar ningún monumento real a Shakespeare. Así que, lógicamente, pasa las dos décadas siguientes haciendo campaña obsesivamente, recaudando fondos y construyendo el Globe que conocemos hoy.
Finalmente se inauguró en 1997, fruto del amor y de una obsesión histórica. Es el único edificio con tejado de paja permitido en el centro de Londres desde el Gran Incendio de 1666. Eso sí que es compromiso con la autenticidad y una capacidad de persuasión impresionante ante el cuerpo de bomberos de Londres.
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Ven aquí: cómo llegar al Globe
Encontrarás el Globe en el South Bank, muy cerca de Borough Market y de la Tate Modern. Las estaciones de metro más cercanas son Blackfriars, Mansion House y London Bridge, todas a unos 10-15 minutos a pie. Y, sinceramente, el paseo junto al río es casi tan bonito como el propio destino.
Tu pase te concede la entrada (o cómo visitarlo con un The London Pass®)
Si tienes un The London Pass®, estás de suerte. Dirígete al lateral del edificio, a la entrada de los tours que da al río (hay un cartel muy útil). Regístrate en el mostrador y reserva tu plaza en el próximo tour disponible; mientras esperas, puedes explorar la exposición interactiva de la planta baja. ¡Bravo!
Escuchadme ahora: un tour de lo más maravilloso
La visita guiada es uno de los platos fuertes. Suelen durar unos 45 minutos y nuestra guía era mitad historiadora, mitad humorista. Te sentarás en las distintas galerías y descubrirás cómo funcionaba el teatro original y por qué ahora ya no funciona exactamente igual (por las salidas de emergencia, por ejemplo).
Aprenderás por qué los ricos pagaban más por tener peores vistas, por qué el populacho de la zona de pie masticaba ajo para no contagiarse de la peste y por qué Isabel I inventó por accidente el teatro profano al prohibir las obras religiosas. Como verás, Shakespeare era un artista y un hombre de negocios que escribía obras no solo para inspirar, sino también para atraer a las masas.
Hablamos en serio: ¡necesitarás un cojín!
El mundo entero es un escenario... pero ¿qué hay entre bastidores?
No te saltes la exposición de la planta baja, sobre todo si te gusta aprender de forma práctica. Verás:
- Una réplica operativa de una imprenta.
Dato curioso: los términos «caja alta» (mayúsculas) y «caja baja» (minúsculas) provienen del lugar donde se guardaban las letras en las bandejas. - Instrumentos originales y una zona para probarse vestuario.
- Una cronología de la vida de Shakespeare.
- Información fascinante sobre cómo se aprendían los actores sus frases antiguamente. Spoiler: cada uno tenía su propio rollo de papel manuscrito solo con su parte y sus entradas, ¡sin el guion completo!
Oler o no oler: el Globe en sus días más intensos
Imagínatelo: sin decorados espectaculares, sin micrófonos y sin techo. El público esperaba de pie sobre el barro, mascando ajo y posiblemente (bueno, con seguridad) haciendo sus necesidades en el suelo, mientras los actores gritaban para hacerse oír entre el caos. Las obras cambiaban a diario y el escenario era la versión isabelina de Netflix: barato, rápido y siempre con algo nuevo. ¿Y al final? Un baile animado para asegurarse de que nadie se fuera traumatizado.
Era colorido, caótico, ruidoso y estaba lleno de crítica social. Y, al igual que ahora, el teatro consistía en entretener y en ganar algo de dinero. Shakespeare sabía cómo complacer al público y cómo mantener el negocio a flote.
Lamentablemente, esto es Inglaterra, ¡así que no podemos prometerte que el cielo esté así cuando vengas!
Estar de pie o no estar de pie: guía para ver funciones en el Globe
Si te apetece ver una obra, consulta la programación con antelación. Las funciones no están incluidas en el The London Pass®, pero son muy asequibles, especialmente si sacas tu lado más popular y te quedas de pie (trae calzado cómodo y quizá un impermeable).
Si te decides por la opción más señorial y te sientas en los bancos, recuerda que también son fieles a los originales. Hablamos de asientos de madera dura, así que quizá quieras traer un cojín o alquilar uno allí mismo.
Ver una obra de Shakespeare representada en el espacio para el que fue escrita es algo inolvidable.
¿Qué más hay más allá de esta «O» de madera? Maravillas cercanas
¡Aprovecha el día en Bankside!
- The Golden Hinde: una réplica del barco de Sir Francis Drake a la que puedes subir.
- Southwark Cathedral: ¡el hermano de Shakespeare está enterrado aquí!
- Pasea por la orilla del río hasta la Tate Modern.
- Cruza el Millennium Bridge hasta St Paul’s Cathedral.
¡Ya no es el nido de pecado que era en tiempos de Shakespeare!
Hasta la próxima, nos vemos pronto
Shakespeare’s Globe no es solo para estudiantes de teatro o graduados en Filología Inglesa.
Es un lugar animado, fascinante, divertido y lleno de sorpresas. Tanto si vienes por la exposición, por las historias o simplemente para estar en un edificio que ha desafiado siglos de historia, es una visita obligada en Londres. ¿Y si te vas tarareando una melodía de la época Tudor o citando un soneto? Mejor todavía.
¿Te ha gustado?
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