Westminster Abbey
Westminster Abbey
Las torres de estilo neogótico de la fachada occidental de la Abadía de Westminster son uno de los monumentos más reconocibles de Londres. Pero la historia de la abadía se remonta mucho más atrás de estos añadidos del siglo XVIII, ya que algunas zonas, como la Sala Capitular, tienen casi un milenio de antigüedad.
La monarquía británica se ha casado, coronado y enterrado en la Abadía de Westminster desde la época de Eduardo el Confesor (rey de Inglaterra allá por el siglo XI). En la cripta, descansan además grandes figuras de las ciencias y las artes británicas, como Purcell, Newton, Darwin o Dickens.
Recorre la colegiata a tu ritmo y detente en todos los detalles que llamen tu atención, pero asegúrate de no perderte estas tres cosas:
- Poets’ Corner (rincón de los poetas). El lugar reservado para homenajear a las grandes figuras de las letras británicas, como Tennyson, Chaucer, Jane Austen, las hermanas Brontë y Dickens.
- The Coronation Chair (Silla de la Coronación). Contempla el trono medieval de madera que se ha utilizado para la coronación de todos los monarcas británicos e ingleses desde la coronación de Eduardo II, en el siglo XIV.
- Vidrieras. No dejes de elevar la vista para contemplar las hermosas vidrieras de la catedral. En concreto, no te pierdas la representación de Cristo y los apóstoles en el rosetón norte, del siglo XVIII, ni el moderno diseño del artista contemporáneo David Hockney en la conocida como la "Ventana de la Reina" (por ser un encargo de la reina Isabel II).
St Paul’s Cathedral
St Paul’s Cathedral
Las huellas del famoso arquitecto Sir Christopher Wren se pueden encontrar por todo Londres debido a su nombramiento como Inspector Real de Obras tras el Gran Incendio de Londres. Entre las más de 50 iglesias que restauró y reconstruyó a finales del siglo XVII, la Catedral de San Pablo se erige como su obra maestra.
La bóveda más grande y más famosa del skyline londinense puede verse desde cualquier punto de la ciudad, incluso desde el lejano Richmond Park, pero merece la pena no solo acercarse sino entrar en esta joya del barroco inglés.
Nuestra recomendación es que, antes de nada, subas a la terraza de la Tate Modern, justo al otro lado del Támesis, para contemplar la cúpula en todo su esplendor. Después solo tendrás que cruzar el Millennium Bridge para llegar hasta St Paul's Cathedral. Y, una vez dentro, asegúrate de no perderte las tres siguientes cosas:
- La cripta. Es una de las más grandes de Europa y cuenta con más de 200 monumentos conmemorativos. Además, es el lugar de descanso definitivo de personajes tan relevantes en la historia británica y mundial como el almirante Lord Nelson, el pintor Joseph Turner, el científico Alexander Fleming y el mismísimo Chritopher Wren.
- El órgano. El gran órgano del siglo XVII es una parada obligada en San Pablo. Incluso podrás escucharlo tocar si planificas tu visita para que coincida con uno de los recitales que se programan en la catedral regularmente.
- La Galería de los Susurros. Sube los 259 escalones hasta la cúpula para descubrir esta curiosa maravilla acústica. Una galería en la que, si susurras en dirección a la pared, tus palabras podrán oírse en el otro extremo de la sala.
Southwark Cathedral
Southwark Cathedral
Su proximidad al bullicioso mercado gastronómico Borough Market es solo uno más de los alicientes para visitar la Catedral de Southwark. Una auténtica joya gótica en la orilla sur del Támesis, junto al Puente de Londres.
Admira las maravillosas vidrieras de esta iglesia medieval, pasea por el claustro y contempla los monumentos conmemorativos a Edmund Shakespeare y a su hermano, un tal William. El famoso dramaturgo inglés tiene también una vidriera dedicada en la nave sur. Tal vez debido a la proximidad de la iglesia con el Globe Theatre, el teatro donde representaba sus famosísimas obras.
También tienes a dos pasos de la Catedral de Southwark atracciones turísticas tan populares como el altísimo The Shard (visible en la imagen superior), el simpático Golden Hinde y la terrorífica London Bridge Experience. Como ves, esta maravilla medieval no puede estar mejor situada.
St Martin-in-the-Fields
St Martin-in-the-Fields
La iglesia de St Martin-in-the-Fields se encuentra en el extremo noreste de Trafalgar Square, cerca de la National Gallery, el Palacio de Buckingham y Covent Garden, en pleno corazón de Londres. Tal vez por eso y por su encanto neoclásico, ha aparecido en multitud de novelas a lo largo de los siglos, obras de novelistas de la talla de Dickens, Orwell, du Maurier y Forster.
St Martin-in-the-Fields cuenta además con una estupenda programación cultural y de ocio. Comenzando por la cafetería la cripta, un espacio repleto de techos abovedados y estatuas de mármol, en el que podrás tomarte un café durante el día y asistir a un concierto de jazz o a un espectáculo de cabaret por la noche.
Y, si visitas St Martin-in-the-Fields en familia, no te pierdas el London Brass Rubbing Centre, donde tus peques podrán entretenerse calcando réplicas de relieves de la iglesia, tal y como se hacía en plena época victoriana.
Brompton Oratory
Brompton Oratory
Al músico Nick Cave le conmovió tanto su visita a Brompton Oratory que inmortalizó su "gran bóveda" y sus "apóstoles de piedra" en una canción de su álbum The Boatman's Call. Adéntrate en este imponente edificio victoriano de la zona de West London para descubrir qué impresionó tanto al compositor australiano.
Entre los elementos más destacados de la iglesia Church of the Immaculate Heart of Mary, también conocida como The London Oratory, se encuentran estatuas y obras de arte importadas de Italia en el siglo XIX; una imponente nave abovedada con hermosos frescos y vidrieras, y, volviendo al tema musical, un estupendo órgano y un coro de gran renombre.
Descubre más cosas que hacer en West London en nuestra guía de la zona.
St Mary-le-Bow
St Mary-le-Bow
Sir Christopher Wren reconstruyó también esta iglesia casi milenaria del East End londinense tras el Gran Incendio de Londres. St Mary-le-Bow es célebre por su campanario de piedra caliza de estilo renacentista y por sus espléndidas capilla y cripta de estilo normando.
Pero no solo la belleza del campanario hace popular a esta iglesia, sino el tañido de sus campanas. De hecho, hay un dicho popular que afirma que solo si has nacido donde alcancen a oírse las "campanas de Bow" (Bow Bells), puedes considerarte verdaderamente de Londres.
Descubre más cosas que hacer en East London en nuestra guía de la zona.