Trampas para turistas en Londres

Te contamos cómo disfrutar a tope de tu visita a Londres y cómo evitar los errores y las trampas para turistas más habituales en la capital de Inglaterra.

Big Ben iluminado y luces de tráfico nocturno, Londres.

Lo tienes todo listo para tu viaje de ensueño a Londres, una ciudad tan cargada de historia y tan repleta de atracciones turísticas que se necesitarían semanas o meses para conocerla bien. Precisamente por eso, no tienes tiempo (¡ni dinero!) que perder en las trampas para turistas que acechan en Londres. A continuación, te contamos todo lo que NO tienes que hacer para disfrutar de un viaje a Londres inolvidable en el que todas las anécdotas tengan final feliz.

Trampas para turistas en Londres: restaurantes y tiendas

Pareja contempla Picadilly Circus desde el autobús turístico de Londres.
Piccadilly Circus, Londres

Turistas de todas las procedencias imaginables acuden en masa a Piccadilly Circus, Leicester Square y Shaftesbury Avenue. Y no es de extrañar, las hipnóticas pantallas y luces de neón del legendario distrito de los teatros son un espectáculo que nadie deberías perderse. Por desgracia, cuanto más popular es una zona, más aumentan las probabilidades de toparse con trampas para turistas, en este caso en forma de cadenas de restaurantes con precios abultados y comida poco más que mediocre.

Nuestra recomendación es que no dudes en visitar la zona de Piccadilly para empaparte del buen ambiente de sus plazas y sus avenidas. Eso sí, cuando te entre apetito, aléjate del meollo turístico y dirígete a barrios más auténticos, como los cercanos Chinatown Soho.

Estando tan cerca, tal vez quieras acercarte Leicester Square. Si te pica la curiosidad, no lo dudes, estás a cinco minutos andando desde Piccadilly Circus. Pero ten en cuenta que en esta popular plaza no solo encontrarás actuaciones callejeras (de variada calidad), sino también carteristas y montones de palomas. Así que mantente alerta durante tu visita. Y, si viajas a Londres en familia, ten en cuenta que en Leicester Square hay dos trampas mortales muy difíciles de esquivar: las gigantescas tiendas LEGO Store y M&M's Store.

Liberty Store en Londres.
Liberty Store, Londres

La experiencia de ir de compras en las famosísimas Oxford Street y Regent Street puede resultar un tanto agobiante por las aglomeraciones de turistas. Sin duda, merece la pena echar un vistazo a tiendas emblemáticas como Selfridges y Hamleys, pero si lo que buscas es la quintaesencia de las compras londinenses, deberías visitar el centenario y lujoso emporio Fortnum & Mason, en Piccadilly. También te recomendamos explorar el encantador edificio de estilo neotudor de los almacenes Liberty Store, en Carnaby Street. Ambas opciones son una estupenda alternativa a las famosísimas y atestadas galerías Harrods, en Knightsbridge.

Si buscas algo menos elegante y más auténtico, aléjate un poco del centro hasta Brick Lane y Spitalfields. Auténticos paraísos si te gusta la moda retro, los vinilos vintage, la comida india y los bagels.

Al otro lado de la ciudad, Portobello Market, en Notting Hill, se está convirtiendo un poco en una trampa para turistas, pero sigue mereciendo la pena visitarlo por sus casitas de colores pastel y sus puestos de baratijas antiguas y de artesanía local.

Trampas para turistas en Londres: transporte público

Señal de metro de Londres al lado del Big Ben.
Big Ben, Londres

Si vas a viajar bastante en transporte público durante tu estancia en Londres, tal vez te plantees hacerte con un abono de un día con viajes ilimitados en autobús y metro dentro de las zonas 1-3. Por unas 10 libras al día, están muy bien de precio, la verdad. Sin embargo, lo que hace la población local es usar una tarjeta Oyster de débito o de prepago. ¿Por qué? Porque solo pagas por los trayectos que hagas, cosa que te beneficia si finalmente no llegas a las 10 libras de gastos. Y, lo mejor de todo, es que hay un tope de gasto por día que nunca supera el valor de las tarjetas de un día.

Puede que te plantees también viajar en taxi al centro desde el aeropuerto. No es de extrañar, dado lo enorme que es Londres, pero no es necesario. De hecho, si aterrizas en Gatwick (a casi 2 horas de distancia en coche del centro), la forma más rápida y asequible de llegar al centro de Londres es en el tren Gatwick Express. Desde el aeropuerto de Heathrow (a casi 1 hora de distancia en coche del centro) es aún mejor, ya que el Heathrow Express y las líneas de metro Elizabeth y Piccadilly ofrecen un acceso barato y rápido al centro de la ciudad.

Barcos en los canales de Little Venice de Londres.
Little Venice, Londres

Una vez en la ciudad, una de las trampas turísticas del transporte de Londres de las que hay que huir sin pensárselo dos veces es de los rickshaws, tuk-tuks y similares. Omnipresentes en las callejuelas que rodean el Soho y el distrito de los teatros, no son precisamente los medios de transporte más seguros para las calles de una metrópolis como Londres, además, lo más probable es que te desplumen incluso en los trayectos más cortos.

Si quieres hacer un recorrido turístico, tal vez sea mejor que optes por el autobús turístico de Londres o por los barcos y cruceros por el Támesis que conectan Greenwich con el West End. O vive una experiencia diferente recorriendo los tranquilos canales de Little Venice a bordo de una barcaza de colores.

Ahora que ya conoces las trampas para turistas que debes evitar en Londres, ¿por qué no mejorar aún más tu experiencia londinense consultando nuestra guía para ahorrar en Londres y echando un vistazo a nuestros consejos para conseguir entradas baratas y descuentos en Londres?

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Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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10 datos curiosos sobre el castillo de Windsor

Aquí te traemos 10 datos interesantes y curiosidades sobre el castillo de Windsor, dignos de un rey, que incluyen: La razón por la que los repartidores de Deliveroo lo odian Cuántos visitantes recibe al año Y cómo su nombre ha cambiado el rumbo de la monarquía británica 1. Es el palacio todavía habitado más antiguo de Europa Los cimientos del primer castillo se empezaron a erigir en el siglo XI, tras la invasión normanda de Inglaterra. Guillermo el Conquistador lo construyó como fortaleza, pero se ha utilizado como residencia real desde el reinado de Enrique I, rey de Inglaterra desde 1100 hasta su muerte en 1135. Era uno de los retiros de fin de semana favoritos de la reina Isabel II, y allí pasó la Segunda Guerra Mundial junto a su hermana, mientras sus padres resistieron en Buckingham. Alrededor de otros 40 monarcas reinantes han utilizado el castillo de Windsor como lugar de retiro a las afueras de Londres. Fue uno de los favoritos de Isabel I, y Enrique VIII lo utilizó como un gigantesco patio de recreo, practicando sus deportes favoritos allí: el tiro con arco, el baile, la lucha y el tenis. 2. Se incendió en 1992 El castillo de Windsor ha sufrido graves incendios en múltiples ocasiones a lo largo de sus 1,000 años de historia. Pero el más reciente —y el más dañino— tuvo lugar no hace mucho tiempo, en noviembre de 1992. Una parte del castillo estaba siendo renovada y fue en esta zona donde se inició el incendio. Se cree que una cortina estaba demasiado cerca de una luz utilizada en la construcción, y la cortina se prendió en llamas. El fuego se extendió rápidamente y 200 bomberos llegaron para parar la destrucción. Afortunadamente, debido a las obras de renovación, muchas de las habitaciones adyacentes se habían vaciado de sus obras de arte, muebles y otros tesoros históricos. Sin embargo, a lo largo de 15 horas, el fuego calcinó gran parte del pabellón superior, destruyendo nueve salas de estado y dañando gravemente otras 100. Las obras de restauración tras el incendio del castillo de Windsor costaron unos 67 millones de libras esterlinas en términos actuales. La cuestión de quién debía pagar las reparaciones fue compleja y muy debatida. Al final, se decidió que gran parte se pagaría abriendo el palacio de Buckingham al público en determinados momentos del año. 3. El castillo de Windsor tiene una colección de arte fantástica Menos mal que las habitaciones fueron desalojadas durante las reformas, o el país habría perdido una importantísima colección de obras de arte. Uno de los aspectos más destacados de cualquier visita al castillo de Windsor es admirar la colección de arte expuesta en sus paredes, con obras maestras de Rubens, Miguel Ángel, Van Dyck y Rembrandt colgadas a lo largo de las numerosas y lujosas salas de estado, salones y galerías que componen el castillo. 4. Tiene 300 chimeneas... Sí, y cuidar de todas ellas es el trabajo de un solo señor. El “fendersmith” real (posiblemente la única persona que queda con ese impresionante título de trabajo) es responsable de limpiar y encender las 300 chimeneas del castillo de Windsor. Lleva décadas haciéndolo, ya que tomó el relevo de su padre en 1984. Es un trabajo antiguo y noble, y debe hacerse con un nivel de cuidado y atención digno de un monarca, por lo que todavía no se ha subcontratado. 5. ....Y casi 400 relojes Y de nuevo, es un solo hombre el que se encarga de todos ellos. El conservador horológico del castillo es el responsable del mantenimiento de todos los relojes históricos. Muchos de ellos tienen mecanismos anticuados y muy complejos, por lo que se necesita mucha habilidad para mantenerlos en funcionamiento. Los dos fines de semana más intensos del año son los del cambio de hora. Este señor tarda unas 16 horas en adelantar todos los relojes una hora en primavera. Pero retrasar los relojes requiere aún más tiempo. Esto se debe a que el conservador tiene que moverles 11 (o 23) horas, en lugar de retroceder sólo una. A pesar de su tamaño, el castillo se encuentra dentro de una sola zona horaria, lo que facilita un poco las cosas. 6. La cocina es la más antigua del país La más antigua en funcionamiento, queremos decir. Lleva siglos alimentando a los reyes y reinas de Inglaterra y Gran Bretaña y es una operación enorme, sobre todo cuando el castillo celebra una cena de estado. Y el sentido de la pompa y la ceremonia no se lo pone fácil al personal de cocina: por ejemplo, cada trocito de mantequilla tiene que ser enrollado a mano y estampado con la corona real. Para que todo el servicio de la cena funcione con eficiencia, los relojes de la cocina se adelantan (por el señor conservador horológico, como ahora sabemos) cinco minutos. 7. También hay un cambio de guardia en el castillo de Windsor Al igual que en la otra residencia principal de los monarcas, el palacio de Buckingham, en el castillo de Windsor hay un cambio de guardia. Básicamente, la ceremonia significa que un nuevo grupo de soldados se hace responsable de la vigilancia del palacio. El Cambio de Guardia suele tener lugar a las 11 de la mañana cada día. Intenta programar tu visita para presenciar este emblemático evento militar. 8. El castillo de Windsor atrae a más de un millón de visitantes al año Y tú podrías ser uno de ellos, con la entrada al castillo incluida en el London Pass. Su visitante más famoso (hasta que tú aparezcas, claro) fue Su Majestad la Reina Isabel II, que tuvo un inmenso afecto por el castillo. Ella también entraba gratis. Porque ella, sabiamente, usaba su London Pass... 9. La Familia Real tomó su apellido del castillo La actual familia real tiene una parte de ascendencia alemana, y su nombre anterior era Sajonia-Coburgo y Gotha. Durante la Primera Guerra Mundial, Jorge V cambió el nombre debido al sentimiento público anti-alemán y a que el nombre destacaba el linaje germano de la familia. Así que el nombre de la familia se cambió por el de Windsor y así sigue siendo hasta hoy. Muchos suponen que el castillo lleva el nombre de la familia, pero no es así. En el mundo de los nombres reales, es el edificio el que da nombre a la realeza, y no al revés. Así que se llaman como su castillo favorito. ¿Cuál es el tuyo? 10. El castillo de Windsor tiene un camino de entrada muy, muy largo Hay más de 4 kilómetros desde la entrada del parque a la puerta principal del castillo de Windsor. Es un largo tramo que hay que recorrer antes de entrar, pero es hermoso. Al parecer, el monarca de turno tiene que recibir a todos los repartidores de Deliveroo en las puertas del camino. Y han tenido fuertes discusiones con conductores de Uber que pretenden dejarlos tirados en la puerta y hacerles caminar el resto. ¿Te gustan los monumentos reales? Entonces tienes que visitar Windsor. El London Pass te dará acceso a muchos otros lugares relacionados con la familia real británica, como la Torre de Londres, donde se guardan las joyas; la Galería de la Reina en Buckingham (cuando está abierta, en verano), y el palacio de Kensington, en Hyde Park, residencia oficial de los duques de Gales, entre otros miembros de la casa real.
Anna Rivero
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San Valentín en Londres

¿Vas a pasar San Valentín en Londres y aún no tienes plan? No te preocupes, la oferta de Londres es prácticamente infinita, tanto para quienes creen ciegamente en esta celebración del amor como para quienes opinan que San Valentín no es más que una fiesta consumista para sacarnos el dinero a base de rosas rojas, globos en forma de corazón y cenas a la luz de las velas. Si has decidido dejarte llevar por el amor y celebrarlo por todo lo alto, no te pierdas esta selección de nuestros planes favoritos para pasar un San Valentín inolvidable en Londres... Si decides darle la espalda a Cupido estos días, no desesperes, también te contaremos un par de divertidos planes anti San Valentín al final. Nuestra selección incluye: Mirador de The Shard Crucero por el Támesis Real Observatorio de Greenwich Real Jardín Botánico de Kew Gardens Abadía de Westminster Royal Albert Hall ¡Y mucho más! San Valentín con vistas Pocas cosas hay más románticas que contemplar el skyline de Londres al atardecer desde lo alto. Por supuesto, son varias las opciones para disfrutar de este espectáculo en los rascacielos más emblemáticos de la ciudad. Nuestros favoritos son el Sky Garden, de acceso gratuito, y el imponente The Shard, el mirador panorámico más alto de todo Londres. En estos dos miradores podrás disfrutar además de una cena o una copa de champán mientras contemplas unas de las vistas más elevadas de Londres (en The Shard, literalmente las más altas). Tanto si el amor está en el aire, como si no, la experiencia será mágica. Y si te apetece alargar la noche saltando por los tejados de Londres cual Mary Poppins o Peter Pan, te encantará saber que la oferta de bares en azotea de Londres es realmente extensa, consulta nuestros favoritos en este otro artículo. Crucero por el Támesis Otra forma romántica de disfrutar de la ciudad es, sin duda, subir a bordo de un crucero por el Támesis, preferiblemente al atardecer. Disfruta de la compañía de tu pareja mientras contempláis cómo van pasando ante vuestros ojos los monumentos más famosos de Londres. Además, algunas de las compañías de cruceros ofrecen travesías especiales el 14 de febrero. Podréis optar por tomar el típico té inglés con sándwiches y pasteles a bordo del crucero, o cenar en el barco mientras disfrutáis de las vistas y de la música en directo. Aparte de estos cruceros especiales, te recomendamos la experiencia del crucero turístico, un fantástico servicio de autobús fluvial que podrás disfrutar durante todo el día para descubrir Londres desde una perspectiva única y diferente. ¡No te lo pierdas! Real Observatorio de Greenwich Los planetarios son lugares románticos, eso es innegable, si no, que se lo pregunten a Ross y a Rachel de Friends, o a la pareja protagonista de La La Land. Vive tu propia escena romántica bajo las estrellas en el Real Observatorio de Greenwich el día de San Valentín. Aprovecha la visita para contemplar la bóveda celeste a través de un telescopio victoriano y para caminar sobre el famoso meridiano de Greenwich. Memoriza bien los nombres de las estrellas y las constelaciones que aprenderás en el planetario y búscalas luego en el cielo estrellado mientras paseas de la mano de tu pareja por las verdes lomas de Greenwich, desde donde contemplaréis además unas vistas increíbles de Londres. ¿Quién dijo que la ciencia y el amor eran incompatibles? Real Jardín Botánico de Kew Gardens ¿A qué pareja enamorada no le gusta dar un paseo por el parque de vez en cuando? Londres está plagada de parques increíbles, como el inmenso Hyde Park o el coqueto Regent's Park, pero nuestra recomendación es que visitéis el Real Jardín Botánico de Kew Gardens. Este oasis natural en pleno corazón de la ciudad no solo cuenta con jardines, estanques y galerías. Además, tiene varios invernaderos en los que podréis contemplar increíbles plantas exóticas sin sufrir las inclemencias del tiempo (no olvidemos que San Valentín es en pleno febrero). Y si os quedáis con ganas de más, otro lugar estupendo en el que disfrutar de la belleza de los jardines en un marco incomparable es el Garden Museum (Museo del Jardín), situado en una antigua iglesia gótica abandonada y con réplicas de jardines históricos. Imagínate cómo será de bonito que hay quien lo alquila para celebrar su boda. Abadía de Westminster Si sois una pareja clásica, seguro que os hace ilusión recrear uno de los acontecimientos recientes más románticos de la historia real inglesa: la boda de Kate y William en la impresionante Abadía de Westminster. ¿Os imagináis intercambiando los votos matrimoniales en uno de los monumentos más famosos de Londres? Además, ensoñaciones románticas aparte, Westminster Abbey es un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una auténtica joya de la arquitectura gótica inglesa, por lo que bien merece una visita. No os perdáis el pequeño jardín de la abadía, perfecto para dar un paseo y contemplar de cerca el imponente despliegue arquitectónico de Westminster. De compras por Londres Londres está plagada de encantadoras tiendecitas en las que comprar recuerdos y regalos. Así que, si teníais pensado intercambiaros un detalle por San Valentín, en Londres lo tendréis facilísimo. Si os gusta el lujo y los productos exclusivos, la mejor opción es Old Bond Street y los alrededores de Mayfair. Aunque el presupuesto no dé para tanto, merece la pena darse un paseo y mirar los escaparates. Si os entran ganas de picar algo, no os perdáis el espectacular Mercato Mayfair, un mercado instalado en una antigua iglesia desconsagrada con más de cuarenta bares y restaurantes en los que disfrutar de gastronomía internacional a base de productos locales. Otra opción encantadora y al alcance de más bolsillos es el mercado de flores de Columbia Road de los domingos por la mañana. Esta calle adoquinada en el efervescente East End londinense está plagada de casitas adosadas en las que se han instalado tiendas independientes, galerías de arte y locales de comida. Un lugar perfecto para pasear y buscar regalos como si fuerais una pareja londinense más. Royal Albert Hall El Royal Albert Hall es uno de los auditorios más famosos del mundo. Se inauguró oficialmente en 1871 y desde entonces ha albergado en su interior desde exposiciones de arte y ciencia, hasta conciertos de los Beatles, pasando por espectáculos del Circo del Sol. Si queréis daros un capricho típicamente inglés el día de San Valentín, os recomendamos que disfrutéis del lujoso Afternoon Tea del Royal Albert Hall. Os sentiréis como la mismísima realeza degustando sándwiches y dulces en sus lujosos salones. Si os seduce más la idea de asistir a un espectáculo en el famoso auditorio, consultad la programación y reservad las entradas cuanto antes. Casa Museo de Keats Para las parejas más empedernidamente románticas, el 14 de febrero puede ser la excusa perfecta para visitar la casa de uno de los poetas más valorados y más queridos del Reino Unido: John Keats. Seguro que lo recordáis no solo por sus obras sino por la encantadora, romántica y trágica película sobre su vida: Bright Star . La casa en la que se encuentra el museo fue el hogar del popular poeta romántico entre 1818 y 1820. En sus habitaciones restauradas, una serie de exposiciones arrojan luz sobre la trágica vida y la inmortal obra poética del joven Keats. The Chocolate Cocktail Club Imagen propiedad de The Chocolate Cocktail Club. Si os apetece brindar con un cóctel diferente en este día tan especial, nuestra recomendación es que probéis la deliciosa carta de The Chocolate Cocktail Club uno de los locales más de moda de la noche londinense. En el menú descubriréis todo tipo de originales bebidas a base de chocolate, como cervezas, vinos, gin-tonics y chupitos. Además, para el día de San Valentín, The Chocolate Cocktail Club añade a su carta varios cócteles especiales con ingredientes tan originales como algodón de azúcar, purpurina comestible, café y, por supuesto, chocolate. ¡Chinchín! Resuelve un misterio por las calles de Londres Habíamos prometido algún plan anti San Valentín y lo prometido es deuda. Si no has venido a Londres con pareja o, aun teniendo pareja, no crees en esta celebración, no hay ningún problema: Londres tiene entretenimiento de sobra para todos los gustos. Y no hay nada mejor para olvidarse por completo del amor que concentrarse en resolver un crimen. Dependiendo de la zona de Londres que te apetezca explorar, podrás resolver el asesinato en Westminster o el asesinato en Trafalgar Square. En ambos casos, irás descubriendo la ciudad a medida que vas buscando las pistas para resolver el caso. Es una manera diferente y muy divertida de hacer turismo por el centro de Londres (mientras ignoras totalmente a Cupido, por supuesto). Fiestas anti San Valentín Y, para terminar, hay varios locales y discotecas en Londres que se unen a la celebración irónica del 14 de febrero y organizan fiestas para singles (solteros y solteras). Así que, si quieres seguir "no celebrando" San Valentín hasta que el cuerpo aguante, nuestra recomendación es que pongas rumbo a East London, donde están la mayoría de clubes de moda. Si quieres ir sobre seguro, busca en internet "Anti Valentine’s Day parties London" y encontrarás montones de fiestas y experiencias a tu gusto. ¡Pero cuidado, que en este tipo de fiestas se liga muchísimo, no vaya a ser que acabes la noche formando parte del enemigo! Que conste que te hemos avisado. Ahorra en Londres con The London Pass® Y hasta aquí la selección de nuestros planes favoritos para el día de San Valentín en Londres. Esperamos que te hayan servido de inspiración para tu viaje a Londres, tanto si piensas celebrarlo, como si no. Si quieres seguir descubriendo atracciones divertidas a unos precios increíbles, no te pierdas las ventajas de The London Pass® en Londres. No olvides que, con The London Pass®, cuanto más visitas, más ahorras. ¡Que lo disfrutes!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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