Guía completa para explorar Londres con un tour de Big Bus

Aquí tienes todo lo que necesitas saber antes de subir a bordo.

Big Bus en Londres

¿Por qué debería hacer un tour de Big Bus? 

Seamos sinceros: los tours Hop-On Hop-Off tienen fama de ser muy "turísticos", pero eso no siempre es malo. A veces, ser turista es exactamente lo que necesitas. Hice este tour con un London Pass Plus y, ¿la verdad? Fue una de las formas más divertidas y eficientes de visitar tantos monumentos emblemáticos sin destrozarme los pies.

El Big Bus te ofrece una visión general fantástica de la ciudad. Tanto si estás en Londres un día como una semana, te ayuda a orientarte, a planificar tu próxima parada y a sacar fotos espectaculares desde el piso superior. Es ideal si viajas en familia, si no te entusiasma el metro o si simplemente te apetece disfrutar de las vistas de forma relajada.

¿Cómo funciona el Big Bus exactamente?

Si nunca has hecho un tour Hop-On Hop-Off, el funcionamiento es este: es un servicio de autobús turístico que te permite, bueno, subir y bajar cuando quieras. Puedes unirte al tour en cualquier parada de Big Bus designada, viajar todo el tiempo que quieras y bajarte para explorar una zona concreta. Cuando quieras seguir, solo tienes que volver a subir al siguiente autobús.

Al subir, se te entregará un billete de Big Bus en papel, ya sea en la parada o a bordo. ¡No lo pierdas! Tendrás que enseñarlo cada vez que quieras volver a subir. Tu billete será válido para cualquier ruta, no hace falta que elijas una específica.

Puedes recorrer cualquiera de las rutas tanto como quieras dentro del plazo de validez de tu billete (normalmente un día). ¿Quieres hacer la ruta roja por la mañana y la azul por la tarde? Adelante. Solo tienes que tener a mano tu billete de papel, estar pendiente de tu parada y listo.

Piso superior de Big Bus

Ojalá el cielo de Londres fuera siempre así de azul

Guía de las rutas: ¿qué cubre cada color?

Big Bus Tour ofrece tres rutas principales en Londres. Así es como se dividen:

Ruta roja: el tour clásico de Londres

Imagina que este es el álbum de los grandes éxitos de Londres. Pasarás por Westminster, el palacio de Buckingham, Trafalgar Square, la Torre de Londres y mucho más. Es ideal si es tu primera vez en la ciudad o si quieres sentir esa emoción de estar realmente en Londres, pero sin pasar todo el día en el autobús.

Es una ruta muy concurrida y popular por una buena razón.

Los detalles:

Ruta completa: 2,5 horas (según el tráfico)
Frecuencia: cada 15 - 30 minutos
Última salida: a las 17:00 desde la parada 1, Green Park Station.
(El último autobús sale a las 16:30 durante noviembre, diciembre, enero y febrero).

Ruta azul: el tour ampliado

Esta es un poco más larga y relajada, y te lleva hacia el oeste, al corazón cultural de Kensington y Knightsbridge.

Pasarás por Harrods, el V&A, el Museo de Historia Natural, el palacio de Kensington y Notting Hill, además de todos los monumentos principales que cubre la ruta roja en la zona más céntrica.

Si te apasiona el arte, la ciencia, la historia de la realeza o las casas de colores que quedan genial en Instagram, esta es tu ruta. Ofrece una visión muy amplia de la ciudad, ya que visita zonas populares algo menos céntricas, como las tradicionales calles inglesas con casas adosadas y sus bonitas plazas. Pero si tienes poco tiempo y solo quieres ver lo más importante, elige la ruta roja.

Los detalles:

Ruta completa: 3,5 - 4 horas (según el tráfico)
Frecuencia: cada 20 - 30 minutos
Última salida: a las 17:00 desde la parada 24, Victoria.
(El último autobús sale a las 16:30 durante noviembre, diciembre, enero y febrero).

Ruta verde: la conexión

Esta ruta no se centra tanto en los monumentos, sino en conectar hoteles y núcleos de transporte con las rutas principales. Es útil si te alojas en zonas más alejadas o si vas a coger un tren en Euston, Kings Cross o St Pancras, pero no es esencial en otros casos.

Consejo: puedes cambiar de ruta en puntos clave como Marble Arch, Victoria Station o Hyde Park Corner. Solo tienes que consultar el mapa de Big Bus (o su aplicación) para ver las paradas de transbordo.

Los detalles:

Ruta completa: 1 hora (según el tráfico)
Frecuencia: cada 45 - 60 minutos
Última salida: a las 17:00 desde la parada 44, Woburn, hacia el norte.
(El último autobús sale a las 16:30 durante noviembre, diciembre, enero y febrero).

¿Con qué frecuencia pasan los autobuses?

Cada ruta tiene una frecuencia distinta:

  • Ruta roja: cada 15 - 30 minutos

  • Ruta azul: cada 20 - 30 minutos

  • Ruta verde: cada 45 - 60 minutos

En las rutas roja y azul, durante las horas de menos afluencia apenas tendrás que esperar, pero cuando el tráfico se complica (como en Oxford Street), la espera puede ser mayor.

Lo que de verdad te ahorrará tiempo es la Big Bus app, que rastrea los autobuses en tiempo real. Se acabó eso de esperar en una parada cualquiera preguntándote si se han olvidado de ti: comprueba en el mapa dónde está la parada más cercana y cuándo llegará el próximo autobús, así podrás planificar tus descansos para picar algo.

Big Bus frente a la catedral de San Pablo

No te preocupes, ¡incluso la cubierta superior tiene algo de protección si llueve!

Las mejores paradas para bajar

La verdadera magia de Big Bus es bajar para explorar. Estos son los mejores lugares para estirar las piernas:

Paradas 10 o 21 para Westminster y el Big Ben

Un imprescindible de Londres. Baja aquí para visitar Westminster Abbey y hazte fotos frente al palacio de Westminster, el Big Ben y la clásica imagen del London Eye al otro lado del río. También puedes cruzar el puente caminando y explorar la zona de South Bank desde aquí.

Parada 16 para la Torre de Londres

La The Tower of London merece totalmente una visita, sobre todo si quieres ver las Joyas de la Corona o sumergirte en 1.000 años de historia dramática. El Tower Bridge también está justo aquí, y podrás disfrutar de unas vistas estupendas del Támesis.

Parada 32 para los museos de South Kensington (solo ruta azul)

¡Tres museos en una sola parada! El Museo de Historia Natural (con su épica exposición de dinosaurios), el V&A (para amantes de la moda y el arte) y el Museo de la Ciencia están uno al lado del otro. Se puede pasar una tarde entera allí fácilmente y todos son gratuitos.

Parada 42 para Baker Street (solo ruta azul)

Baja aquí para ver Madame Tussauds y el antiguo territorio de Sherlock Holmes, el 221B de Baker Street. Esta parada es también el mejor acceso a Regent's Park y al London Zoo. El trayecto hasta el zoo es un paseo de 15 a 20 minutos por el parque que, sinceramente, es encantador. Pasarás por jardines de rosas, zonas de césped e incluso un pequeño lago.

Parada 35 para Notting Hill Gate (solo ruta azul)

Es perfecta para dar una vuelta por el mercado de Portobello Road (especialmente los fines de semana). Casas con encanto, tiendas vintage y cafeterías acogedoras bordean las calles, lo que la convierte en una de las paradas más bonitas del tour. Y sí, puedes encontrar la famosa puerta azul de Notting Hill si quieres vivir tu propio momento de película.

Paradas 2, 3, 26 o 29 para Hyde Park Corner

Baja aquí para dar un paseo tranquilo por Green Park, echar un vistazo al Wellington Arch y caminar en línea recta hasta el palacio de Buckingham.

la Torre de Londres

La Torre de Londres en todo su esplendor

Qué esperar de los comentarios

Los comentarios son realmente entretenidos. Son una mezcla de curiosidades de Londres, datos históricos, leyendas y humor pícaro. Están disponibles en varios idiomas y se escuchan a través de los conectores para auriculares de tu asiento. Se proporcionan auriculares gratuitos, aunque puedes traer los tuyos propios para mayor comodidad.

Mis datos favoritos que aprendí por el camino (¡ya ves, incluso alguien que vive en Londres puede aprender algo nuevo!):

  • Hay una casa en Mayfair (el número 50 de Berkeley Square) que se considera la más encantada de Londres.

  • The Ritz tiene un sumiller de té certificado. Sí, es un trabajo de verdad, y sí, es lo más británico que existe.

Escucharás estas anécdotas curiosas entre los monumentos principales, lo que hace que incluso un atasco parezca parte de la experiencia.

¡Una forma más ecológica de moverse!

Big Bus se ha comprometido a añadir cada vez más vehículos 100 % eléctricos a su flota. Al invertir en tecnología más ecológica año tras año, su objetivo es convertirse en una empresa con cero emisiones netas y reducir su impacto ambiental.

Si te preocupa tu huella de carbono, Big Bus es sin duda una forma más sostenible de recorrer la ciudad que docenas de trayectos individuales en taxi o Uber.

Extra: los autobuses más nuevos suelen ser más suaves, silenciosos y cuentan con puertos de carga USB, ideales para que tu teléfono no se quede sin batería con tantas fotos del horizonte urbano.

Trucos de Big Bus para exploradores expertos

 

  • Empieza temprano (antes de las 10:00): menos tráfico y más tiempo para las paradas, así de sencillo.
     
  • Primera fila, planta superior, lado izquierdo: el mejor sitio para disfrutar de vistas ininterrumpidas de la ciudad. Eso sí, llévate una chaqueta cortavientos, ya que puede correr algo de brisa.
  • Consulta los horarios de cierre: planifica tus paradas a primera hora del día para no perderte la entrada a lugares como la Abadía de Westminster o la Torre de Londres.
  • Lleva algo para picar y bebida: a bordo no se venden alimentos ni bebidas, así que recuerda llevarlos contigo, especialmente agua si hace calor.
  • café

    ¡Una bebida caliente es perfecta para entrar en calor en los días de frío!

    Hablemos claro sobre el tráfico

    El tráfico de Londres tiene un sentido del humor peculiar y no siempre te hará gracia.

    Dónde se ralentiza más:

    • Oxford Street

    • Park Lane

    • Parliament Square

    • Waterloo y Strand

    Si vas con el tiempo justo, plantéate bajar en un punto con tráfico lento, tomar el metro hasta tu siguiente parada prevista (por ejemplo, Victoria, Tower Hill o Baker Street) y retomar el tour desde allí.

    Te perderás parte de los comentarios, pero ganarás en eficiencia, y siempre puedes dar una segunda vuelta si te apetece.

    Dónde comer algo

    No te faltarán opciones de comida y bebida en cualquier parada de Hop-On Hop-Off, pero aquí tienes dos de los favoritos locales de Londres.

    Cerca de Victoria Station (Parada 25)

    Market Halls Victoria: muchísimas opciones gastronómicas, desde panecillos bao hasta hamburguesas. Perfecto para reponer fuerzas antes (o después) de tu recorrido y encontrar algo incluso para los más tiquismiquis.

    Cerca de la Torre de Londres (Parada 15)

    Borough Market: la gloria de la comida callejera. Sándwiches, pasta, paella y pastelería. Sinceramente, busques lo que busques, lo encontrarás aquí, y probablemente sea la mejor versión que hayas probado jamás.

    ¡Todos a bordo!

    Un tour con Big Bus es una de esas experiencias que te permiten hacer el máximo turismo con el mínimo esfuerzo. Puedes recorrer mucho terreno en un día, descubrir datos curiosos sobre las peculiaridades y personajes de la ciudad y disfrutar de un merecido descanso entre parada y parada.

    Solo tienes que preparar tus ganas de aventura (y algo de picar) y prepárate para ver Londres desde uno de sus mejores ángulos: la planta superior de un Big Bus.

    ¿Te ha gustado?

    Echa un vistazo a how to do all of London in one day o discover why Londoners secretly love an open-top bus ride.

    Mejora tu experiencia turística con The London Pass®. Hacemos que sea fácil explorar lo mejor que ofrece una ciudad. Hablamos de las principales atracciones, joyas ocultas y tours locales, todo por un precio bajo. Además, disfrutarás de un ahorro garantizado en comparación con la compra de entradas individuales para las atracciones.

    Mira más, haz más y vive más con The London Pass®: ¡solo tienes que entrar en choose a pass para empezar!

    Alice Padfield
    Alice Padfield
    Gestor/a de contenidos

    Alice is a copywriter in the Content team at Go City®, where she combines her love for travel, literature, food and theatre to craft inspiring content for cultural explorers. From blog articles to TikToks, she creates engaging stories that help travellers uncover hidden gems and must-see spots in every city. Passionate about exploring new destinations, Alice shares her discoveries to help others curate unforgettable itineraries.

    Diseña tu itinerario personalizado en Londres con nuestro planificador de viaje

    ¿Con quién viajas?
    Adulto
    1
    Infantil (5-15)
    0
    ¿Cuántos días?

    ¿Qué quieres ver?

    Seguir leyendo

    Blog

    Los imprescindibles del Museo Británico

    El British Museum (Museo Británico) es uno de esos museos en los que te puedes pasar el día entero y salir con la sensación de que no has visto ni una décima parte de su mastodóntica colección. Y por lo tanto es uno de esos sitios a los que siempre merece la pena volver. Fundado en 1753, el Museo Británico es uno de los museos más populares de Londres. ¿Qué ofrece el Museo Británico? ¿Impresionante arquitectura? Sí. ¿Asombrosas exposiciones? También. ¿Una extraordinaria colección de más de ocho millones de objetos que abarcan dos millones de años de historia de la humanidad? Por supuesto. Además, este fascinante museo cuenta con algunos de los objetos históricos más famosos del mundo. Entendemos que esta descripción puede resultar ligeramente abrumadora, ¡pero no temas! Te hemos preparado una lista con las diez piezas imprescindibles del Museo Británico para que tú solo tengas que preocuparte de disfrutar de la visita. Nuestra selección incluye: Piedra Rosetta Momia de Katebet Relieves asirios Frisos del Partenón de Atenas Ajedrez de la isla de Lewis Armadura samurái japonesa Moai de la Isla de Pascua Cabeza del faraón Amenhotep III Tesoro del Oxus Yelmo de Sutton Hoo 1. Piedra Rosetta La Piedra Rosetta es la pieza más famosa que verás en el Museo Británico, o al menos la más visitada de la colección. Se trata de una tablilla de piedra tallada en la que puede leerse un decreto del año 196 a. C. en tres idiomas diferentes: en la parte superior, en jeroglíficos egipcios; en la parte intermedia, en demótico (una escritura egipcia más moderna que los jeroglíficos), y en la parte, inferior en griego antiguo. Gracias a eso, la famosa Piedra Rosetta se convirtió en una pieza clave a la hora de descifrar los misteriosos jeroglíficos egipcios. La piedra fue descubierta por soldados franceses en 1799 y, más adelante, pasó a manos británicas. (Sala 1) 2. Momia de Katebet Otro de los atractivos principales del Museo Británico son sus salas repletas de momias asombrosamente conservadas. Y quizá la más impresionante de todas ellas sea la de Katebet, cantante del dios Amón. Envuelta en lino y con una llamativa máscara dorada, la pieza se remonta nada menos que al año 1300 a. C. En la misma sala, se encuentra también otra momia de mujer, posiblemente también sacerdotisa de Amón Ra, apodada como la "momia de la mala suerte" (The Unlucky Mummy) porque a ella se le atribuyen multitud de desgracias, ¡incluido el hundimiento del Titanic! Pero bueno, eso ya son leyendas que no tenemos por qué creernos, ¿verdad? (Sala 63) 3. Relieves asirios de la cacería del león Las impresionantes tablillas de bajorrelieves asirios de cacerías de leones del palacio real de Asurbanipal en Nínive es otra de las joyas imprescindibles que todo el mundo debería ver en el Museo Británico. Descubiertas en 1853 por el arqueólogo asirio Homuzd Rassam, las asombrosas representaciones son inquietantemente realistas y un innegable testimonio de la genialidad artística del pueblo Asirio. También en la zona de Oriente Medio, se encuentran los imponentes leones alados con cabeza humana, que te darán una idea del poderío del imperio Asirio es su época de esplendor. (Sala 10 y sala 6a) 4. Frisos del Partenón de Atenas Los llamados mármoles de Elgin (Elgin Marbles) incluyen estatuas procedentes de los frontones, las metopas y el friso del Partenón de Atenas. El hecho de que se encuentren en el Museo Británico no es un hecho carente de polémica y es fuente de desacuerdo entre el gobierno británico y el griego. Pero polémicas aparte, estos maravillosos relieves y esculturas del siglo V a. C. son de una belleza que quita el aliento, así que te recomendamos que no te los pierdas bajo ningún concepto. (Sala 18) 5. Ajedrez de la isla de Lewis Imagen propiedad del Museo Británico Esta increíble colección de piezas de ajedrez, descubierta en 1831, está tallada principalmente en marfil de morsa y diente de ballena. Las estatuillas representan con maravilloso detalle a las diferentes piezas del juego, como el rey, la reina, los alfiles, etc., y datan de alrededor del año 1200 d.C. Se descubrieron en Escocia, frente a la isla de Lewis, antiguamente parte del Reino de Noruega. Se cree que pertenecieron a un mercader que viajaba entre Dublín y Noruega. (Sala 40) 6. Armadura de samurái Esta llamativa armadura de samurái, guerreros de élite en Japón desde el siglo XII hasta el XIX, está compuesta por varias piezas procedentes de diferentes épocas. Entre ellas, una coraza a prueba de balas del siglo XVI y elaboradas piezas para el cuello y las piernas del siglo XVIII. Acompaña a la armadura un imponente casco y el arma típica de los samuráis: la katana. (Sala 93) 7. Moai Hoa Hakananai'a Imagen propiedad del Museo Británico Esta hermosa estatua forma parte del legado de una tradición ya desaparecida, se conoce como moai Hoa Hakananai'a (amigo perdido u oculto) y proviene de la Isla de Pascua. Estas esculturas se construían para honrar a los antepasados sagrados. La pieza llegó a Gran Bretaña en 1868. Fíjate bien en los detalles, ya que esta fascinante estatua de basalto presenta tallas de pájaros y anillos en parte de la espalda. Sin duda, una de las mejores cosas que se pueden ver en el Museo Británico. 8. Cabeza colosal del faraón Amenhotep III Esta escultura de granito rojo fue uno de los muchos encargos del faraón Amenhotep III (o Amenofis III). Solo la cabeza pesa unos increíbles 3600 kilos. Quién sabe cuánto pesaría en su día la estatua completa. Descubierta en el Templo de Mut, fue adquirida por el arqueólogo británico Henry Salt en un almacén de El Cairo. Se cree que el rostro, originalmente de Amenhotep III, fue retocado después para que se asemejara al faraón Ramsés II. (Sala 4) 9. Tesoro del Oxus Estas delicadas reliquias persas se fabricaron entre el año 500 y el 400 a.C., y siguen impresionando miles de años después. El Museo Británico alberga una de las colecciones de oro aqueménida más importantes del planeta. El tesoro del Oxus, integrado por miniaturas de carros de caballos, sellos, brazaletes, anillos, monedas, jarras y objetos personales, no solo destaca por su belleza y maestría, también ha sido crucial en la investigación del arte de la orfebrería aqueménida. (Sala 52) 10. Yelmo de Sutton Hoo Imagen propiedad del Museo Británico Este yelmo anglosajón fue descubierto en un barco funerario altomedieval de Sutton Hoo, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Gran Bretaña. Se cree que formaba parte de la colección de un rey o un noble de la zona. La restauración del yelmo fue realmente complicada, ya que la pieza se había hecho añicos. Sin embargo, consiguió reconstruirse para finalmente revelar su imponente máscara y su distintiva forma. Una pieza maravillosa, sin duda. (Sala 41) Ahorra en Londres con The London Pass® Y hasta aquí nuestra selección de las 10 piezas imprescindibles del Museo Británico. Esta selección debería bastarte para disfrutar de una visita al British Museum sin agobios y con tiempo para detenerte en los detalles e incluso para dar un poco de espacio a la improvisación. Deambula por las salas y déjate llevar por el instinto, el museo está plagado de tesoros, por lo que no hay error posible. La entrada al Museo Británico, como probablemente ya sabrás, es gratuita. Pero si quieres disfrutar de otros planes culturales en la ciudad a precios reducidos, no dudes en consultar las ventajas de The London Pass® en Londres. Descubrirás montones de atracciones turísticas y actividades divertidas a unos precios increíbles. Por ejemplo, no muy lejos del museo, tienes la imponente Catedral de Saint Paul's o el encantador Puente de la Torre de Londres. ¡Por mencionar solo un par!
    Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
    Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
    Blog

    ¿Quién está enterrado en la abadía de Westminster?

    ¿De paseo por Londres? ¡Qué suerte! Ve a la abadía de Westminster, es una maravilla. Es uno de los edificios religiosos más célebres del mundo, y definitivamente el más importante y lleno de simbolismo para el Reino Unido. Si quieres saber quién está enterrado en esta abadía gótica, sigue leyendo. Aunque Westminster se asocia más a coronaciones y bodas reales, es también el lugar de descanso final de miles de personas (más de 3,300 dice Wikipedia), desde monarcas y reinas consortes hasta poetas, científicos y políticos; una verdadera colección de ilustres difuntos, y además hay placas que conmemoran a personas que aunque no estén enterrados ahí, forman parte de la psique británica, como Lady Di o las hermanas Brontë. Es como el Paseo de la fama en Los Ángeles, pero con tumbas y vitrinas de colores. Así que aquí te va una pequeña selección de nuestros ilustres muertos predilectos: Isabel I (la de Shakespeare) Sir Isaac Newton (el de la manzana) El doctor Livingston (el de “el doctor Livingston, supongo”) Kipling (el de Mowgli) El soldado desconocido (el de todas las malditas guerras) Y otros cuantos más... Eduardo el Confesor Eduardo el Confesor fue uno de los últimos reyes anglosajones de Inglaterra antes de que entraran los normandos a reinar. Él fue responsable de la reconstrucción de la abadía de Westminster durante su reinado entre 1042 y 1066. Tras una infancia turbulenta en la que Inglaterra fue objeto de incursiones e invasiones vikingas, Eduardo pasó 25 años en el exilio, hasta que fue recibido como rey. Fue el primer anglosajón y el único rey de Inglaterra en ser canonizado, en 1161. Desde Eduardo el Confesor hasta Jorge II, la mayoría de los reyes y reinas fueron enterrados aquí. Eduardo V El pobre Eduardo V fue nombrado rey de Inglaterra con tan solo 12 años, cuando murió su padre en 1483. Nunca fue coronado y solo reinó durante 86 días antes de que su tío Ricardo III se hiciera con el trono y los enviara a él y a su hermano a la Torre de Londres. Se les recordaría para siempre como “Los Príncipes de la Torre” tras desaparecer en 1483. El destino de los dos niños sigue siendo un misterio, pero se cree que fueron asesinados por orden de Ricardo III. En 1674 se descubrieron unos huesos de infantes en una escalera de la Torre y el rey Carlos II los colocó en la Abadía de Westminster. Sin embargo, nunca se ha demostrado que los huesos pertenecieran a los príncipes. Ana de Cleves La desafortunada cuarta esposa de Enrique VIII, Ana de Cleves solo estuvo casada durante 6 meses antes de que el matrimonio fuera anulado. Originaria de Dusseldorf, la acarrearon para una boda concertada por motivos políticos en 1540. Sin nunca haberla visto más que en los retratos que encargó a Hans Holbein, a Enrique no le gustó la versión “física” de Ana. Después de la anulación del matrimonio, se la llamó “la querida hermana del rey” y acabó sobreviviendo a todas las demás esposas de Enrique VIII. Falleció en 1557, y es la única esposa de Enrique VIII que está enterrada en la abadía. Su tumba es un poco difícil de encontrar. Isabel I Definitivamente uno de los personajes más célebres de la abadía. Isabel I fue la hija de Enrique VIII y Ana Bolena. Su reinado, conocido como la era isabelina, se caracterizó entre otras cosas por una explosión de creatividad en la poesía, el teatro y la música, así como por la exploración y colonización del nuevo mundo, con dramaturgos como Shakespeare y Christopher Marlowe llenando los primeros teatros de Londres, y exploradores como Francis Drake y Walter Raleigh navegando por los siete mares. La reina Isabel I nunca se casó ni tuvo hijos y murió tras 44 años en el trono, en 1603. Comparte su tumba con su hermanastra María I. Isaac Newton Considerado uno de los científicos más influyentes de todos los tiempos, Isaac Newton fue un físico y matemático conocido por sus trabajos sobre las leyes de la gravitación, la mecánica clásica, el cálculo, el movimiento planetario y la óptica, entre otros grandes logros. Fue nombrado presidente de la Royal Society y caballero por la reina Ana en 1705. Los restos mortales de Stephen Hawking se encuentran no muy lejos de los de él. Charles Darwin Naturalista y geólogo, Darwin es mundialmente conocido por su contribución a la ciencia de la evolución y la publicación de El origen de las especies, donde introdujo el proceso de selección natural y la revolucionaria idea de que los seres humanos descendemos del mismo ancestro que los simios, y todos los seres vivos de un ancestro común. David Livingstone Famoso por su exploración de África y su infame encuentro con Henry Morton Stanley que introdujo la cita “Dr. Livingstone, supongo”, David Livingstone fue un explorador, misionero y uno de los individuos más prolíficos de la Gran Bretaña victoriana. Procedente de la clase trabajadora, no sólo descubrió las fuentes del río Nilo, sino que también hizo una cruzada por la abolición de la esclavitud. Murió en 1873 en Zambia, donde está enterrado su corazón. Charles Dickens Uno de los escritores ingleses más queridos de todos los tiempos, gran creador de personajes que han pasado a formar parte de la imaginación de todos como David Copperfield y Oliver Twist, Charles Dickens es sinónimo de la época victoriana. A lo largo de su vida, escribió novelas, novelas cortas, cuentos, artículos, dio conferencias y realizó campañas en favor de la educación y los derechos de los niños. Dr. Samuel Johnson Es el célebre autor del Diccionario de la lengua inglesa, publicado en 1755 tras 9 años de trabajo. Dr. Samuel Johnson fue uno de los escritores más influyentes del siglo XVIII. Su diccionario fue considerado el predominante hasta la introducción del Oxford English Dictionary 150 años después. Geoffrey Chaucer El padre de la literatura inglesa fue el primer poeta en ser enterrado en la abadía de Westminster, en una parte del recinto que hoy se conoce como el Rincón del Poeta. Cualquiera que haya estudiado literatura inglesa estará familiarizado con su obra más famosa, los Cuentos de Canterbury. En uno de ellos, “La esposa de Bath”, por fin se dio respuesta a la apremiante pregunta: ¿qué quieren las mujeres? Rudyard Kipling Otro icono literario enterrado en el Rincón del Poeta es el autor de El libro de la selva, Rudyard Kipling. Nacido en la India en la época en la que los británicos seguían tomando té por allá, Rudyard fue uno de los principales innovadores de los relatos cortos y sus libros para niños siguen siendo leídos hoy en día. Laurence Olivier Quizá uno de los actores más famosos del mundo, Laurence Olivier dominó los escenarios británicos de mediados del siglo XX e interpretó más de 50 papeles en el cine. Trabajó estrechamente con Noel Coward y Ralph Richardson. Fue codirector del teatro Old Vic. Dirigió y protagonizó junto a Marilyn Monroe El príncipe y la corista y estuvo casado con la actriz Vivien Leigh durante 20 años. A lo largo de su vida, recibió el título de caballero y la Orden del Mérito, así como numerosos premios de interpretación, incluidos cuatro premios de la Academia. El auditorio más grande del National Theatre lleva su nombre y cada año se le rinde homenaje con los premios Laurence Olivier. Una verdadera leyenda de la interpretación Aphra Behn Virginia Woolf escribió en Una habitación propia: “Todas las mujeres juntas deberían dejar flores sobre la tumba de Aphra Behn en la abadía de Westminster. Fue por ella que ganamos el derecho a decir lo que pensamos”. Aunque la historia contada por el patriarcado se ha encargado de que casi la olvidemos, Aphra fue una famosa dramaturga, poeta y traductora británica del siglo XVII. Fue una de las primeras mujeres inglesas en ganarse la vida con la escritura y se convirtió en una leyenda al romper esas barreras culturales. Y no sólo eso, ¡también fue contratada por Carlos II como espía! El soldado desconocido Un soldado británico no identificado, fallecido durante la Primera Guerra Mundial, representa a los miles de personas que dejaron su vida en el campo de batalla. Se exhumaron seis cuerpos de varios campos de batalla, y se colocaron en ataúdes sin nombre antes de seleccionar uno para enterrarlo en la Abadía de Westminster. Hay muchas tumbas en el suelo de este templo, pero ésta es la única que no se puede pisar. Y esto es nada más una muestra pequeña de todas las historias que siguen vivas en la memoria de las viejas piedras de la abadía de Westminster, a un lado del Támesis. Aparta un par de horas para perderte entre ellas. La visita a la abadía de Westminster forma parte de los monumentos y atracciones asociados al London Pass de Go City, la mejor manera de aprovechar tu viaje a Londres (¡y de ahorrar unas cuantas libras en el precio combinado de las entradas!).
    Anna Rivero
    The London Eye
    Torre de Londres

    ¡5% de descuento, porque sí!

    Suscríbete a nuestra newsletter y recibe descuentos exclusivos, ideas de viaje y novedades sobre nuestros destinos.

    Puente de la Torre
    Catedral de San Pablo de Londres